lunes, 22 de junio de 2015

Château Trapaud 2012.






Mi gratitud a los responsables de este dominio vitivinícola bordelés por su desinteresada colaboración con este espacio divulgador de la cultura del vino, mediando el envío de una muestra de su primera referencia en edición de añada 2012.
Château Trapaud es ya un clásico en mi blog ya que durante varias de mis estancias en primeurs pude catar su vino tinto en diferentes ediciones de cosecha, y desde luego y tras conocer a sus propietarios años atrás, es un honor poder contar con su confianza a la hora de traer a mi blog su elaboración e incluir mis impresiones personales de cata en él.
Con Béatrice Larribière al frente de la bodega y con la asesoría enológica de Stéphane Toutoundji , se elabora este vino tinto fundamentado en una conjunción varietal de las castas merlot, cabernet sauvignon y cabernet franc, legendaria mezcla bordelesa. De una extensión de terreno en propiedad de quince hectáreas surge la fruta que capacita su existencia, con viñas asentadas en suelos de composición arcillo limosa.
Acredita en su proceso de vinificado una fermentación alcohólica en depósitos de acero inoxidable, con una maceración de treinta días y una maduración en barricas de roble, en una proporción de madera nueva del veintiseis por ciento, durante doce meses. Una parte menor madura en depósitos de acero inoxidable durante idéntico periodo.
Domina la merlot y desde luego la cata no engaña.
En copa parada muestra una cromática apicotada con buenos reflejos violáceos tendentes a púrpura, con asomo en nariz de sensaciones de fruta roja y negra maduras, acompasando en segunda instancia recuerdos de especiados dulces, algunos ahumados iniciales que van desapareciendo, flores rojas y balsámicos y lácticos finos complementarios.
Muy buena expresión en el arranque en boca, con una traza de acidez bien planteada y prolongada, muy buena seña de equilibrio, hay ducha de fruta cuando el vino alcanza el paladar, taninos marcados y fundentes, muy comedida nota de astringencia bien integrada en el conjunto, franca virtud de persistencia, con la retronasal que envía matices de frambuesas, cerezas y arándanos, aportando en un escenario secundario pétalos rosales rojos, guiño de madera de cedro, una huella láctica menor y en el perímetro evocadores motivos de regaliz.
Vino elegante y rotundo, que en esta añada 2012 califico entre muy recomendable y más que muy recomendable.
Le queda aún un tiempo menor para terminar de afinarse con una guarda responsable en botella, pero su presente resulta ya un despliegue de intensidad frutal y de madera bien integrada.


No hay comentarios:

Publicar un comentario