martes, 5 de mayo de 2015

Sierra Cantabria Garnacha 2011.



Otra de las referencias de Marcos Eguren, catada durante mi reciente asistencia al salón El Alma de los Vinos Unicos, en presencia de este hacedor de vinos riojano.
Con una maduración de catorcemeses en barricas de madera de roble francés, el monovarietal de garnacha de Sierra Cantabria, en edición de añada 2011, presenta en copa parada un color apicotado de buena intensidad, con reflejos púrpura y grana.
La nariz aporta recuerdos de fruta roja y negra en sazón, delineando a continuación evocaciones de  confitura en las que entran en juego al unísono matices florales y frutales, con especiados finos y algunas señas lácticas menores y balsámicas de mayor empaque.
Golosura magnífica en el arranque, creo que es uno de esos vinos monovarietales de garnacha que incluso a ciegas acredita sin tapujos tal condición. Acidez de medio alcance, la frescura se une al punto dulzón de la garnacha y es este el que termina dando empaque al vino. Hay estructura, envolvencia y cierta sensación de untuosidad.
Buena carga frutal, que da al vino una franca nota de persistencia.
Retronasal que habla de arándanos, cerezas, ciruelas rojas y negras, con punta de pétalos de rosas rojas y una memorable nota cremosa, fina pero marcada, que conduce hasta un perímetro balsámico de regaliz. Tiene un aire suave de vainilla, que sirve para redondear su capacidad expresiva, pero que permanece sin molestar a la fruta, siempre en segunda linea.
Un vino en el que manda la fruta.
Lo califico en esta añada 2011 como muy recomendable.

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