jueves, 28 de mayo de 2015

Oddero Poderi e Cantine Barolo Bussia Soprana Vigna Mondoca 2006.



Tras catar y publicar varias referencias de esta bodega italiana, enviadas por sus responsables de modo desinteresado, hoy traigo al blog este Bussia Soprana Vigna Mondoca, que en su edición de añada 2006 tuve la fortuna de catar y degustar durante mi pasada asistencia al salón El Alma de los Vinos Unicos, evento en el que Oddero Poderi e Cantine estaba presente.
Un Barolo con la casta nebbiolo bien representada, bien matizado y con la excelsa elegancia de la polimerización surgida desde una crianza, que en la expresión reflejada en la copa se muestra equilibrada y gallarda, con la fruta predominando y las influencias de la madera contrastadas en una justa medida, nada recargadas.
Frutos que surgen de vendimia en una parcela localizada en Monforte d´Alba, a trescientos ochenta metros de altitud sobre el nivel del mar, con exposición suroeste, cepas que acreditan una edad media de treinta y cinco años y una extensión de poco más de una hectárea.
Ya en bodega se procede con una fermentación y maceración de treinta días a temperatura constante, seguidas por una maloláctica y una crianza en barricas de madera de roble que se prolonga durante treinta y seis meses.
Su periodo de afinado en botella, antes de salir al mercado, suele ser de cinco años.
En copa parada esgrime un color rojo apicotado, con reflejos grana y rubídeos, deslizando en nariz sensaciones plenas de fruta roja en sazón, especiados dulces, lácticos y tostados se entrecruzan con buena personalidad aromática, dejando algunas huellas florales rojas y un punto balsámico muy fino que deja paso a un final de fragancia en donde los descriptores se recrean en ebanistería y un punto más elevado de especiados, que junto a la vainilla, apunta canela.
Más en clave de confitura que de licorosidad, siempre la fruta roja prevalece sobre el resto de amplias expresiones.
Boca golosa, con un avance que apunta elegancia desde el arranque, buen equilibrio, señas de acidez y frescura, además de cierta calidez en su alcance del paladar. Taninos dulzones y pulidos, gustosos, con la persistencia que se prolonga, amable y dotado de una buena personalidad.
La retronasal habla de ciruelas rojas y cerezas, confitura y vainilla, con guiños de cremosidad, a ratos me evoca a arroz con leche con esa rúbrica superficial de canela habitual en el postre, pétalos de rosas rojas, balsámicos y en el final una sabrosa sapidez que ensalza el epílogo de la cata.
Una estupenda añada para un Barolo de esos que se recuerdan para siempre.
Lo califico en su edición de cosecha 2006 entre muy recomendable y más que muy recomendable.


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