domingo, 19 de abril de 2015

Caveau de Bacchus Arbois Réserve de Caveau 2007.



Gracias a la generosa aportación del enólogo Chus Madrazo he podido disfrutar de las virtudes de este vino, que procedente de la francesa región del Jura y más en concreto de la zona geográfica de Arbois, nos llegó enmarcado en su iconográfica botella y con la primaria declaración de intenciones de armarse de buenas dosis de paciencia de cara a sacar las conclusiones más amplias posibles sobre él y aprovecharlo en toda su extensión.
Caveau de Bacchus cumple con el perfil de bodega familiar, localizada en el municipio de Montigny-les-Arsures y comandada por la figura profesional de su propietario, Lucien Aviet.
Seis hectáreas de viñedo en propiedad que le facultan para elaborar vinos plenos de personalidad, con las varietales savagnin, poulsard y trousseau como principales referentes varietales.
El método de vinificado, que Lucien comparte con su hijo Vincent, se basa en el sistema tradicional, con uso de levaduras indígenas y grandes tinas de vieja madera, sin filtrados ni controles de temperatura.
El Réserve de Caveau en su edición de cosecha 2007 acredita una maduración de tres años con el testigo bendito de las levaduras en velo de flor, con clave monovarietal de savagnin.
Copa parada que esgrime una cromática amarilla intensa y dorada, con los motivos que avalan la guarda en botella bien definidos ya que se pincelan a la vista tonos de oro viejo.
En nariz amanecen descriptores cítricos bien definidos, con amalgama elegante y muy fragante de frutas escarchadas, piel de naranja, confitura, mandarina y pomelo, algunas credenciales melosas, con detalles de segunda instancia que enfocan manzana reineta asada y flores marchitas, con los recuerdos que yo suelo relacionar con un femenino boudoir y con algunos frutos secos tostados, estos en menor intensidad.
Amplitud en cuanto a su expresión aromática, uno de esos vinos que merece la pena adquirir y guardar de modo responsable, para gozar con él, cuando de pronto, y tras un tiempo de olvido intencionado, se planta un día en nuestro campo de visión.
La boca se abre con intensidad, golosa y melosa, la linea de acidez resiste el paso del tiempo con creces, marca frescura en el avance, dibuja señales de untuosidad y envolvencia, gratifica al paladar con los gestos de la fruta cítrica adulta meciendo su integridad.
Muy buena seña de persistencia, hablando en la fase retronasal de memorias de piel de naranja y limón, pomelo y mandarina, manzana asada, melosos retornos, algunas flores y un amplio y esmerado enfoque de frutos secos, almendra y nuez, que perfila un final de cata ampuloso y muy gustoso.
Un vinazo, que homenajea a la gentil blanc, a esta uva savagnin, que se nos esconde tras un complejo genoma y que sin embargo nos concede instantes de auténtica gloria enópata.
Lo califico en esta añada 2007 entre muy recomendable y más que muy recomendable.


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