jueves, 23 de abril de 2015

Bodegas Mauro Terreus 2011.



Vino catado durante mi asistencia al salón El Alma de los Vinos Unicos, referencia perteneciente a la galería de vinos de Bodegas Mauro.
Considerando su perfil de vino de pago y elaborado con frutos de la casta tempranillo procedentes de la parcela bautizada como Paraje de Cueva Baja, acreditando una maduración de veinticuatro meses en barricas de madera de roble francés. Con suelos de composición arcillosa y arenosa, las viñas viejas de donde procede la uva con la que se elabora el Terreus, están localizadas en tres hectáreas de terreno en propiedad de la bodega.
En copa parada manifiesta una cromática apicotada de buena intensidad con algunos reflejos púrpura, asomando en su proximidad a nariz recuerdos de fruta roja madura y ligeramente confitada, con notas de segunda instancia que acreditan memoria láctica, tostados y especiados, y un fondo final en donde aparecen evocaciones de cacao. La madera a ratos pretende más que la fruta, lo cual marca ya una distancia aromática en cuanto al balance que busco en los vinos.
Busco en una segunda aproximación algunos criterios más que me resulten más convincentes.
Agito la copa y espero, mientras comento mis impresiones con mi compañero de andanzas, cuya opinión es pareja con la mía.
La fruta empieza a abrir algo más su encorsetada presencia inicial, busco el pretendido equilibrio que no termina de aparecer, tal vez la cremosidad que proviene de la madera continente rodea en parte al asomo de fruta roja, la punta de confitura no aparece tan destacada.
Hay algun leve atisbo balsámico no presencial en la primera proximidad, y los tostados y especiados dulces ganan terreno, dando en el epílogo la misma muesca de cacao.
La boca aparece golosa, media alta linea de acidez, con untuosidad en el avance y los taninos dulzones y no demasiado marcados, deja insinuaciones de calidez en el alcance del paladar, con una seña de persistencia media. Me parece un vino que no acredita su leyenda de intensidad en esta añada, tal vez no sea la más destacada.
La retronasal comulga con recuerdos de cerezas y ciruelas rojas, vainilla y tostados, con un final en donde las evocaciones de cacao se manejan con firmeza, dando poblada muestra de un guiño cremoso también demostrado en nariz.
Lo califico en esta añada 2011 como recomendable.
No me ha entusiasmado, pero el vino, percepciones personales aparte es correcto, aunque no glorioso.

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