viernes, 17 de abril de 2015

Bidassoa Basque Brewery Boise AIPA.




Comienzo esta entrada del blog mostrando mi gratitud a Carlos Arrecubieta, Iñigo Pérez Muguruza y Goyo Villalabeitia, tres amigos y tres apasionados de la cerveza artesanal, por su desinteresada colaboración con mi proyecto personal de difusión de la cultura gastronómica en general. La Navidad pasada tuve la fortuna de visitarles en su obrador, en el taller de elaboración del que disponen en la localidad fronteriza de Irún.
Arrecubieta, microbiólogo y científico, elaborador de las Bidassoa, y Pérez Muguruza, manitas, alma mater de las ventas y experto en el sector de la maquinaria, me ofrecieron todo tipo de explicaciones acerca de su proyecto cervecero, además de concederme la oportunidad de catar sus creaciones.
Ideario nacido en los Estados Unidos, y amplificado con experiencias tanto en aquel pais como en el Reino Unido, la obra Bidassoa Basque Brewery tiene un apasionado guión, del que esta American India Pale Ale apodada Boise, en sincero homenaje a la capital del estado de Idaho, de amplia relación histórica con la comunidad vasca, y en donde se encuentran documentados los primeros pastores y buscadores de oro de origen euskaldun que probaron fortuna allende de nuestras fronteras.
Con seis fermentadores y una capacidad de nueve mil litros, el avance de las Bidassoa es directamente proporcional a su indudable condición y a una franqueza gustativa en la que lúpulo y malta de cebada se funden para concedernos buenos instantes de satisfacción.
Boise, en su condición de AIPA, es una cerveza que muestra en jarra un bonito color ambarino con reflejos dorados y ligeramente rojizos, apuntando en su aproximación aromática algunas sensaciones de fruta cítrica, con algunas señas balsámicas y tostadas que redondean el perfume.
En segunda cercanía enseña algunas credenciales florales de menor intensidad, con la traza de fragancia balsámica más marcada redondeando los primarios descriptores frutales cítricos y añadiendo un retorno muy estilizado que identifico como silvestre y tostado.
La boca es intensa desde el arranque, apuntala un lineal de sugerente amargor, con buena traza de frescura, que contrasta con el goloso guiño de la fruta, con los tostados del cereal, magnificando un notable equilibrio y esa personalidad propia que aporta el perímetro de amargor.
Envolvente, no excesivamente densa, con buena percusión de la cebada y el lúpulo, tiene una destacada prolongación que nos hace llegar al final de la cata con muy buenos modos.
La califico entre muy recomendable y más que muy recomendable.

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