lunes, 23 de marzo de 2015

Vignobles Famille Curl Château Gaby Vintage 2011.





De nuevo mi gratitud a Pierre Rebaud por su desinteresada colaboración con este espacio divulgador de la cultura vitivinícola, mediante el envío de varias muestras y añadas de sus principales referencias, siendo esta añada 2011 de Château Gaby la segunda de ellas que he catado y que me dispongo ahora a comentar, tras realizar con el vino un proceso de armonía comulgando con un sabroso y sanguíneo chuletón preparado al efecto por el chef logroñés Ramón Piñeiro, en sede de su establecimiento localizado en la calle Portales de la capital riojana.
http://almavinocuatre.blogspot.com.es/2015/01/vignobles-famille-curl-chateau-gaby.html
Incluyo un enlace a la entrada correspondiente a mi crónica de cata de la cosecha 2008 al objeto de que mis lectores puedan sacar conclusiones, que no comparaciones, sobre las características concretas de cada vendimia.
En el caso que nos ocupa, este vino tinto bordelés 2011 se elaboró con una conjunción varietal de merlot, al ochenta por ciento; cabernet franc y cabernet sauvignon, condición paritaria en la cantidad restante. La maduración se lleva a cabo en barricas de roble francés, madera nueva al cincuenta y cinco por ciento, con la parte restante destinada a barricas de uno y dos años.
En copa parada exhibe una cromática intensa y picota, con reflejos violáceos y púrpura, deslizando en nariz recuerdos en plenitud de fruta negra madura, con sensaciones en segunda instancia que reflejan detalles de hojas de té, finos tonos especiados, algún giro tostado y en el final de la fragancia un esbelto guiño en donde los pétalos de flores rojas se alían con un afán insinuando memorias balsámicas.
Vino suave en boca, arranca con una trémula timidez, pero a medida que avanza va consolidando cierta esencia frutal, sabrosa y fina, no demasiado intensa pero perceptible. Buen equilibrio, con los taninos golosos y pulidos, franca persistencia de la Bordeaux blend, estimulante en el final, logrando un cauce de viveza, con los descriptores procedentes de la madera aportando sin nublar a la fruta.
La retronasal anuncia evocaciones de cerezas y moras, con los especiados dulces, vainilla; completando la primera exhibición. En segunda escena, refleja recuerdos de pétalos florales rojos, té, frutos secos, estos más débiles en su expresividad; y un fondo balsámico que conjuga su aporte con un guiño tostado.
Un vino que en esta edición de añada 2011 merece la calificación de entre recomendable y muy recomendable. A mi juicio, con menos personalidad que el vino de la cosecha 2008, pero correcto en sus formas y estructura.
Con el chuletón de Ramón Piñeiro, bien plantado.

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