domingo, 15 de marzo de 2015

Bodegas Nekeas Rosado de Lágrima 2014.



De nuevo mi agradecimiento a Jon Lasa y por ende a los responsables de esta bodega navarra por su desinteresada colaboración con este espacio divulgador de la cultura vitivinícola, siendo este rosado de lágrima en edición de añada 2014 la segunda de las muestras que me dispongo a comentar en este blog, tras su pertinente cata y análisis personal.
En Valdizarbe, con la Sierra del Perdón por testigo no mudo sino más bien protector, en Nekeas se elaboran vinos con un perfil intenso, en el que predomina un concepto de equilibrio y frescura, asomando las influencias tanto atlánticas como mediterráneas y los suelos de diversas composiciones.
Rosado de lágrima, evitando la prensa, manifestando la grandeza que la varietal garnacha aporta a este tipo de vinos, afrutado, fresco, con un sabroso avance por boca, y una estética cromática que en copa parada enfrenta nuestras retinas a un bello paisaje, brillante, color rosa grosella, matices de fresa también que sobrepasan el aspecto y que atienden también al reclamo aromático, con guía cítrica, recuerdos de perfume que manifiestan evocaciones de frutas rojas maduras, flores, y un suave aire de caramelos de fruta.
La boca es rotunda en cuanto a la tradición de los vinos rosados de lágrima navarros, prolongada seña de frescura, con la acidez bien perfilada, se recrea en el avance con la fruta, alcanza el paladar con idénticos destellos.
Retronasal que marca más las memorias frutales, dejando en menor representación los recuerdos florales.
Hay descriptores de fresa de mata, frambuesas y grosellas, punta cítrica y un epílogo goloso y muy franco en cuanto a su emblemático sello de garnacha.
Lo califico en esta añada 2014 entre recomendable y muy recomendable.

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