lunes, 23 de febrero de 2015

Podere Poggio al Gello Pugnitello del Piaggione 2011.



Agradezco a los responsables de este dominio vitivinícola toscano su desinteresada colaboración con este espacio divulgador de la cultura del vino y el viñedo, mediando el envío de varias muestras de sus principales referencias.
Hace ya un tiempo caté y publiqué su monovarietal de sangiovese, tal y como se muestra en este enlace adjunto : http://almavinocuatre.blogspot.com.es/2014/11/podere-poggio-al-gello-rosso-del-gello.html
Hoy le toca el turno a una de esas varietales que siempre da gusto encontrar, una olvidada y recuperada. En efecto, en el año 1981 y en una parcela localizada en la provincia de Grosseto, precisamente donde se encuentra situada la bodega Poggio al Gello; su propietario dió con unas cepas de la pugnitello, una casta que ya los etruscos cultivaron doscientos años antes de Cristo en la misma región de la geografía italiana.
Aunque con el paso del tiempo se había dado por perdida, la Facultad de Agricultura de la Universidad de Florencia confirmó que aquellos racimos con forma de puño se correspondían con el tipo de uva que se había dado por desaparecida.
Con una cuidada selección de fruta, se elabora este vino que acredita doce meses de maduración en barricas de madera de roble, y que en copa parada muestra un intenso color apicotado oscuro con reflejos violáceos, potenciando en una primera aproximación olfativa algunos matices cerrados, que a medida que se agita la copa van cediendo paso a recuerdos de fruta negra madura, con un guiño balsámico muy marcado en el que descubro evocaciones olfativas mentoladas, y evidenciando en el final un firme y sugerente apunte de mineralidad.
La boca es potente, con la punta de alcohol que a ratos parece sobresalir más de lo deseado, aunque cuando el vino se atempera y centra, descubro que el equilibrio impone su estandarte. Firme en el avance, con los puntos de moras y arándanos resplandeciendo en el paladar e iniciando una buena proyección retronasal. Persistente en medio alto grado, afianzando en el resto de la parte final sabrosos puntos balsámicos y de mineralidad terrosa.
Un vino que no sólo me ha gustado, sino que considero de buen interés para todos los amantes de la cultura vitivinícola, a veces, una gran desconocida.
Lo califico en esta añada 2011 entre recomendable y muy recomendable.

No hay comentarios:

Publicar un comentario