sábado, 20 de diciembre de 2014

Zenato Azienda Vitivinicola Cresasso Corvina Veronese 2008.




Agradezco a los responsables de esta bodega italiana localizada en el municipio arilicensi de Peschiera del Garda, provincia de Verona, donde el santuario de la Madonna del Frassino preside la vida de sus ciudadanos; su desinteresada colaboración con este espacio divulgador de la cultura vitivinícola, mediante el envío de varias muestras de sus referencias, algunas de las cuales ya he catado y publicado con anterioridad.
Hoy le toca el turno a este monovarietal de corvina veronese, trasladada a un vino tinto peculiar, que expresa mucha personalidad, potencia y una aromática que comienza dura, pero que poco a poco va afinando su impresión, integrando algunos matices iniciales un tanto alcohólicos, que terminan acompañando a la fruta roja madura y adornándola con un perfil de licorosidad, sin perder un ápice de frescura,
El nombre de pila de este vino hace mención a la composición del suelo en el que se asientan las viñas que dan luz a los frutos de corvina, cre de la escala temporal geológica cretácea, y sasso haciendo referencia al componente de roca piedra.
Son parcelas localizadas en una altitud de entre ochocientos veinticinco y poco menos de mil metros, fincas propiedad de Zenato que aportan al vino una indudable personalidad y desde luego, mucho carácter.
Veinte días de fermentación alcohólica en depósitos de acero inoxidable, con una maduración acreditada de dos años en barricas de madera de roble francés de quinientos litros.
En copa parada esgrime una cromática apicotada intensa, con reflejos violáceos suaves. Matiza en su aproximación olfativa sensaciones de fruta roja madura, precedidas por la ya mencionada nota alcohólica tras el descorche, la cual va afinando su intensidad, finalizando como una compañía de la fruta, que deja descriptores de endrinas, cerezas y ciruelas. Apunto después memorias de hierbas silvestres, flores e incluso un débil guiño de almendra verde.
La boca es sustanciosa, arranca con potencia, desplegando una longitudinal y prolongada seña de acidez, para nada molesta, al contrario muy refrescante y sugerente.
Contra lo que pudiera parecer a priori, no aporta calidez, y en su textura hay una peculiar ligereza, no es un vino marcado en el avance. Taninos golosos y con una marca media de finura, con amplia personalidad de fruta. Sabroso y con evidencia varietal, persistencia en buen grado.
La retronasal amplifica las señas de endrinas y cerezas, con algunas notas silvestres y florales, incluso balsámicos, apunto algún tono de resinas, y un refulgente final en donde anoto en mi agenda "tabaco y té verde".
Buena complejidad con un despliegue de buena colección de descriptores.
Lo califico en esta añada 2008 entre muy recomendable y más que muy recomendable.

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