martes, 16 de diciembre de 2014

Mas Doix Salanques 2011.



Mi cordial agradecimiento a los responsables de esta bodega de la denominación de origen Priorat, por su desinteresada colaboración con este espacio divulgador de la cultura vitivinícola, mediante el envío de varias muestras de sus principales referencias.
En el universo de la licorella, y como bien señala la web de Mas Doix, parafraseando al eterno Josep Pla, en un país tempestuoso, cataclismático, de una violencia geológica impresionante, los vinos casi siempre tienen una clarividente descriptiva de terroir, que se une ya en una rica referencia histórica con el dominio del prior del monasterio cartujo de Escaladei, priorato que desde 1954 sirve para mayor gloria de nosotros los consumidores a la buena causa del vino.
El Salanques en edición de añada 2011 se conjuga con la declinación de tres varietales, la garnacha y la cariñena, frutos procedentes de viñas viejas, y la syrah, viñas jovenes que aportan un diez por ciento de la fruta que fundamenta este vino de la bodega Mas Doix.
La licorella como base en la composición del suelo, en una altitud de entre trescientos cincuenta y quinientos metros sobre el nivel del mar.
Tras la vendimia manual, se procede con una doble mesa de selección del fruto y una vinificación por separado de cada varietal, fermentación bajo control de temperatura y maduración durante doce meses, en barricas de madera nueva y de segundo año, de roble francés de grano extrafino. No tiene clarificados ni filtrados antes de proceder al embotellado.
En copa parada muestra una cromática apicotada de buena intensidad, con reflejos púrpura. La nariz comienza algo cerrada, aunque a medida que aireamos la copa va tomando la personalidad de una fruta roja madura bien perfilada, con un punto especiado no demasiado prolongado, esbozando en la fase final un prolongado atisbo balsámico y un fondo de mineralidad definida.
La boca es sabrosa, muy integral en la expresividad que demuestra durante el avance, los taninos aportan notas de fruta golosa, aparecen marcados y sugerentes, muestra una seña de fruta que completa su alcance del paladar. Muy buena seña de persistencia, con la fase retronasal dominada por frutos rojos y negros maduros, bayas silvestres, regaliz y apuntes finales que nos hablan de salinidad, piedra húmeda, incluso una apasionante huella de terrosidad.
Vino en muy buena forma, que en esta añada 2011 califico entre muy recomendable y más que muy recomendable.
Ideal para quien quiera saber que significa el descriptor mineral en un vino.

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