sábado, 27 de diciembre de 2014

Bodegas Gorka Izaguirre Arima Vendimia Tardía 2011.






Comienzo esta entrada dando mi agradecimiento a los responsables de esta bodega vizcaina por su desinteresada colaboración con este espacio divulgador de la cultura gastronómica y vitivinícola, mediante el envío desinteresado de varias muestras de sus referencias principales, la primera de las cuales aparece comentada en este blog con fecha doce de setiembre de 2014.
Tras aquel txakolí de añada, correspondiente a la cosecha 2013, hoy le toca el turno a este otro txakolí, esta vez un vendimia tardía en edición de añada 2011, elaborado en modo monovarietal con uvas de hondarribi zerratia, frutos seleccionados de viñas con diez años de edad, que se recogen a mediados del mes de Noviembre.
Vendimia manual, criomaceración prefermentativa inerte y prensado suave, clarificación natural y fermentado del mosto en barricas nuevas y de un año de roble francés.
Acredita una maduración de seis meses sobre lías en idéntico continente, para finalizar con el embotellado y dos años de tiempo adicional, durante los cuales la propia botella afina el vino; antes de salir al mercado.
Como dije en una entrada reciente, es esta época navideña la indicada para realizar espontáneas armonías, y ni corto ni perezoso, decidí acompañar un buen foie, de elaboración española, con este vino blanco dulce, al que por cierto no hace demasiadas fechas, un jurado internacional encabezado por el Master of Wine Tim Atkin, ha galardonado con el título de mejor vino dulce español del 2014.
En copa parada exhibe un color amarillo dorado y brillante, sensación óptica glicérica que minutos después se acredita en boca. Nariz que envía recuerdos de fruta cítrica, melocotón de viña, almíbares y un sendero de confitura que rodea la descripción frutal, hay personalidad de fragancia melosa, con algunos destellos florales, ahumados que también aparecen cuando la nariz adivina el cauce de la copa en primera instancia, incluso por delante de la fruta, y un final que aporta una intuición muy ligera de mineralidad, entendiendo como tal un guiño de fina salinidad aromática.
La boca arranca con un destello goloso que pronto se contrarresta con una proverbial traza de acidez, que se encarga de dotar al avance de una estupenda frescura, siendo esta una de las mejores virtudes de este Arima 2011. Textura untuosa, galante y equilibrada, con franca persistencia.
La retronasal abunda en evidencias de cítricos confitados, suave sensación de mermelada de naranja y melocotón, este con una suave brisa almibarada, desplegando a continuación tonos florales, punto breve balsámico y en el epílogo un contexto mineral más marcado.
Se enorgullece de equilibrio.
Lo califico en esta añada 2011 como más que muy recomendable.
La unión entre este Arima de Gorka Izaguirre y el foie de pato poco tiene que envidiar, y saben quienes me leen habitualmente que no soy amigo de comparaciones; a una armonía similar con un buen Sauternes bordelés.
Lo mencioné el día pasado en Twitter como el sauternes vizcaino, aunque siendo más justo debo apodarlo como el txakolí dulce que hace de una buena acidez su principal virtud, un vino dulce de Vizcaya que deben probar y ya me dirán si estoy ó no en lo correcto.

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