lunes, 3 de noviembre de 2014

Rossbach Cider Nová & Pûvodní Receptura.






Deseo comenzar esta entrada del blog agradeciendo de modo sincero a los responsables de este elaborador de sidra natural, su desinteresada colaboración con mi espacio divulgador de la cultura gastronómica, mediante el envio de varias muestras de sus principales referencias.
Rossbach Cider procede de Karlovy Vary y más en concreto de la ciudad de Hranice.
Se me han entregado dos tipos de sidra, una más tradicional y otra de perfil más moderno, ligero diría yo, en ambos casos con presencia de carbónico, no demasiado marcado ni persistente, buen despliegue inicial de media capa de espuma, que de modo progresivo y desde su servicio en vaso, va mitigándose.
La diferencia básica entre ambas referencias consiste en una mayor concentración de sabor en la pûvodní receptura, con un color algo más oscuro, los amarillos dorados influenciados por reflejos casi ambarinos, aromática plena en recuerdos de manzana, diría que de varias variedades, incluyendo en sentido floral y ligeramente láctico, que completa la fragancia.
La que va vestida con etiqueta amarilla, nová receptura;  presenta un perfume más lozano, dejando clara una personalidad más juvenil, con los recuerdos frutales y florales más entrelazados, y planteando casi al final un recuerdo aromático que identifico con notas de cereal.
La sidra con tapiz naranja esgrime algún guiño tostado, la de la túnica amarilla tiene un planteamiento más refrescante. En ambos casos, los descriptores dominantes provienen de la manzana, manifestando un potencial frutoso de buena intensidad.
En la receta más tradicional y detrás de la frescura inicial durante la entrada en boca, descubro un recuerdo gustativo de apfelstrudel, ese sabroso pastel con origen en Austria y Alemania, que en realidad acredita un principio histórico amparado en su primo otómano, el baklava.
Sidra en diferente concepto al habitual en España, en comunidades como Asturias, Galicia ó el Pais Vasco, menos densa con un punto de mayor fluidez en el avance, con una percepción más filtrada, la seña tridimensional de amargor, acidez y dulzor más identificada con las dos últimas sensaciones mencionadas, el amargor queda relegado.
En todo caso, tanto en un caso como en el otro, son sidras de buenas marcas naturales, que nos informan sin duda de la presencia de buena fruta y que a buen seguro manejan un trabajo muy ligado a la cultura rural y tradicional gastronómica de un hermoso pais como es la República Checa.
Califico la nová receptura como recomendable y la pûvodní receptura entre recomendable y muy recomendable.
Chutné jablka za...


No hay comentarios:

Publicar un comentario