jueves, 27 de noviembre de 2014

Bodegas Sierra de Guara Idrias Sevil 2008.



Mi agradecimiento a los responsables de esta bodega del Somontano aragonés por su desinteresada colaboración con este espacio divulgador de la cultura vitivinícola, mediante el envío de esta muestra de su referencia Idrias Sevil, en edición de añada 2008.
Estamos delante de un coupage de las varietales merlot y cabernet sauvignon, con una maduración de dieciocho meses en barricas de madera nueva de roble francés, con fermentados alcohólico y maloláctico en depósitos de acero inoxidable.
Color apicotado de buena intensidad con reflejos púrpura e incipientes grana, apareciendo en primera instancia, tras el descorche, con una aromática que recuerda a ahumados, y en la que poco a poco va ganando intensidad la fruta roja madura, ligeramente sazonada. Presume de un matiz vegetal contenido y agradable, seduciendo en la prolongación del perfume con algunos destellos de fragancia silvestre, y el ahumado inicial que se transforma, ya al final; en sentido mineral, ceniza y roca.
Diría que tiene un descriptor aromático casi volcánico, aunque no demasiado intenso. La fruta siempre termina arrancando su parcela de protagonismo principal.
Boca jugosa, con buena envolvencia en el paso, marcando una traza de acidez que despliega buenas dosis de frescura. Taninos golosos y marcados, con una persistencia que envía su elegancia y que prolonga las sensaciones del vino. Empaque, carnosidad y condición.
La retronasal destaca recuerdos de cerezas y ciruelas rojas, con esa elegante sensación ahumada, que ahora desemboca en un sutil guiño láctico, y que avanza por las sendas del matorral de monte bajo, completado con un final que gesticula en descriptores de roca húmeda.
Un vino sabroso, con mucha personalidad, que hace de la fusión de merlot y cabernet sauvignon algo más que un reclamo cercano a Burdeos, más bien un vinazo del Somontano español que concede al paladar una fracción de propia identidad, de marcado terruño.
Lo califico en esta añada 2008 entre muy recomendable y más que muy recomendable.
Aconsejo catarlo con calma, dejando que se exprese y guardando los tiempos que realmente merece.

No hay comentarios:

Publicar un comentario