martes, 18 de noviembre de 2014

Bodegas Hermanos Peciña Señorío de P.Peciña Reserva 2005.



Hace ya un tiempo los responsables de esta bodega sonserrana me entregaron de modo desinteresado varias referencias de sus elaboraciones, y hoy traigo al blog su vino tinto reserva de Rioja, en edición de añada 2005, aprovechando de nuevo para agradecer su colaboración con este espacio de divulgación de la cultura vitivinícola.
Catado hace ya unos meses hoy incluyo mis reflexiones personales en torno a un vino que se elabora con una base mayoritaria de tempranillo, con menores aportes de graciano y garnacha, acreditando una maduración de treinta y seis meses en barricas de madera de roble americano, con trasiegas regulares, seis; mediante el método de gravedad y decantación.
Antes de salir al mercado se afina en botella durante dieciocho meses.
Corte clasicista de Rioja, con un color apicotado, detalles rubídeos suaves y algunos anaranjados menos intensos. La nariz se fundamenta en recuerdos de fruta roja madura y confitada, algunas pasas de Corinto, desplegando a continuación detalles de segunda instancia que envían memoranzas terciarias y especiados. Hay recuerdos de vainilla y canela, expresando hojas de tabaco y destellos de ebanistería. Fragancias de cuadra limpia, tostados que prolongan la aromática.
El perfume se muestra con los descriptores procedentes de la madera más intensos, aportando a la fruta un matiz sugerente, entre sazonado y confitado, y construyendo el carácter de un reserva de Rioja que ya en boca, arranca con personalidad, hay frescura y calidez en el avance, taninos golosos y pulidos. No lo definiría como un vino sutil, más bien lleno de potencial, emblemático e intenso, dando muestras de bastante influencia del roble americano, por momentos incluso por delante de la fruta. Tiene un retorno de cremosidad, que completa la descriptiva retronasal, rodeándola con exaltación. Ciruelas rojas confitadas, algunos frutos navideños acompotados,-menos pasificación que en la fase aromática- vainillas y crema catalana, con cueros, hoja de tabaco, ebanistería, incluso insinuaciones de tocador femenino y botica.
Es un reserva que refleja culto a las grandes viejas añadas de Rioja, y recomiendo oxigenarlo con paciencia antes de su degustación. Su apertura le aporta viveza y despertar de la fruta, esa fruta sonserrana que en este blog es tan apreciada.
Un vino noble, fino de Rioja, cuya percusión de madera he sabido atender y entender en la medida justa y deseada.
Masculino, gallardo y altanero, llena la boca y se complace de alcanzar el paladar.
Detalla con nitidez el empleo de madera de roble de varios usos.
Lo califico en esta añada 2005 entre recomendable y muy recomendable.

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