viernes, 21 de noviembre de 2014

Bodegas Alba Real 15 Albas Vendimia Seleccionada Crianza 2010.




Vino catado y degustado gracias a la amable aportación de Ramón Piñeiro durante mi muy reciente visita a su restaurante, aprovechando de nuevo para felicitarle por el mantenimiento de la mención VIP Gourmand que la Guía Michelin le dió en la pasada edición y que en esta presente ha confirmado. Sobre la oportuna invitación que Piñe me concedió para degustar sus elaboraciones y escribir después una crónica en este blog, y sobre el contenido de la visita, versaré en los próximos días. Adelanto que La Cocina de Ramón es un restaurante digno de atención y desde luego, aplauso unánime. El chef Piñeiro demuestra pasión por su trabajo y al final ello se nota en los platos que salen a la mesa.
Sobre este 15 Albas Vendimia Seleccionada crianza en edición de añada 2010, debo señalar que es un monovarietal de tempranillo, que acredita una fermentación alcohólica de seis días, seguida de un proceso de maceración de quince jornadas, con posterior descube y maloláctica.
Maduración de quince meses en barricas de madera de roble francés y americano.
En copa parada recrea una cromática de buena intensidad, con un color apicotado con reflejos violáceos y púrpura. La nariz aporta sensaciones aromáticas de fruta roja y negra maduras, con algunos tonos de perfume tostado y de fina ebanistería, algunos especiados que aparecen tras unos minutos de apertura, acompañados de un perfil floral no muy marcado.
La boca tiene el sello de la tempranillo, punto de equilibrio entre dulzor y acidez, media sensación de concentración, con un guiño de frutosidad que acapara su alcance del paladar. Tiene una tanicidad golosa y marcada, con buena seña de prolongación.
Retronasal más amplia en descriptores que los demostrados en la fase olfativa, aportando memoria de ciruelas y cerezas, tiene un fino compromiso entre la fruta roja y negra maduras, diría que con buen equilibrio, aportando después evocaciones de tostados y recreando buenos recuerdos balsámicos, menos acreditados en su aproximación nasal.
Pétalos de rosas rojas e incluso algún guión floral violeta, finaliza en sensaciones de sapidez.
Un vino coqueto en esta añada 2010, que califico entre recomendable y muy recomendable.
Fiel testimonio varietal de la tempranillo de Rioja.
La parcela Quince de Cenicero lo acredita.

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