sábado, 18 de octubre de 2014

Pago Diana Ninfas 2011.



Con mi agradecimiento inicial a los responsables de esta bodega gerundense, por su desinteresada colaboración con mi proyecto divulgador de la cultura vitivinícola mediante el envío de muestras, lo ha hecho ya en dos ocasiones con añadas diferentes; rescato este Ninfas en edición de cosecha 2011, que tuve a bien catar tiempo atrás y que recupero desde la agenda de mi iphone.
Verdejo y Gewürztraminer con una maduración de doce meses en barricas de madera de roble francés, para un vino blanco que siendo sincero, me resultó decepcionante.
Y como siempre que cito este calificativo, me explico : en esta añada el vino presenta una cromática que ya en principio me resulta demasiado acentuada en cuanto a tonos dorados, teniendo en cuenta que estamos delante de un 2011. Brillo en intensidad, con color amarillo dorado. Nariz en donde se recrean recuerdos de fruta cítrica muy madura, con algunas sensaciones tropicales algo huidizas, anunciando en segunda instancia más bien débiles aromas especiados y tostados, que quedan muy por detrás del concepto frutal.
La boca es sabrosa en el arranque, sí aporta fruta; aunque ese inicio parece ser un espejismo, ya que en el avance el vino e incluso su condición se va perdiendo, hasta alcanzar el final con una preocupante nota de insapidez, cayendo en barrena antes de alcanzar los descriptores retronasales.
La traza de acidez y frescura parece derrapar y salirse del camino, finalizando con más pena que gloria.
Una añada poco satisfactoria, al menos en lo que respecta a esta muestra del vino. No visualizo a ciegas la franqueza varietal de la verdejo y menos aún la gewürztraminer.
Mi calificación es decepcionante.

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