jueves, 16 de octubre de 2014

Nine North Wine Company F Bomb 2012.


Repesca de mi agenda del iphone con este vino californiano de llamativa etiqueta que pude catar tiempo atrás, en su edición de añada 2012; durante mi visita a la bordelesa feria Vinexpo.
Vino cuyo patrón enológico es Charles Hendricks, basando su esencia en una conjunción varietal de garnacha, al noventa y cinco por ciento; y mourvedre, cinco porcentual restante.
Frutos procedentes de parcelas de viñedo localizadas en la californiana Santa Barbara, zona en donde la presencia de buena variedad de suelos y microclimas facilita el buen desarrollo de una estupenda diversidad de varietales.
La primera impresión que me dejó este vino fue un tanto oclusa, con la madera predominando en la aromática, dejando a la fruta atrapada en un segundo plano. La botella estaba recién abierta por la persona que me atendió en el stand, por lo que consideré más que oportuno tomarme la cata con alguna dosis de paciencia. Mientras en un perfecto inglés, mi anfitrión buscaba explicarme más características del vino, mi mano no paraba de agitar rítmicamente la copa, ardiendo en interés por buscar la apertura del vino en cuestión. La garnacha de Santa Barbara me interesaba especialmente, por novedosa para mi, y por buscar algún grado de parentesco con las garnachas españolas y francesas. Quería que la fruta hablase.
Y lo logré. Tras tres ó cuatro minutos de espera, mi nariz regresó al borde de la copa y encontró una retirada de los efectos aromáticos de la madera, en beneficio de un aporte goloso, con la fruta roja y negra maduras alardeando, un punto de moras y cerezas, fresas de mata; con perfil de segunda escena marcado por recuerdos de pimienta y balsámicos, alguna más débil nota láctica y un final de perfume que dejaba escapar un guiño silvestre, como de matorral de monte bajo.
La boca es incisiva en su inicio, respeta los sentidos del catador, pero carga su guía de sensaciones en donde la acidez y la marca golosa de la fruta compiten en una carrera de velocidad por llegar antes a la meta del paladar. Frescura en el avance, con los taninos golosos, marcados pero finos. Buena y franca persistencia, la prima californiana se muestra resuelta, orgullosa, y sensual.
Buena garnacha, cuando los ropajes de la madera, iniciales; han caído, dejando al descubierto una sugerente desnudez, en donde el goloso punto dulce de una garnacha noble ha hablado.
Incluso maneja una nota crepitante, divertida.
Retronasal que apaña recuerdos de moras, cerezas, fresas, con un atisbo floral muy breve, y no presente en la vía olfativa; y un final de cata en donde los balsámicos, los especiados y un punto suave de sapidez conceden al vino una ferviente personalidad.
Vino con peso, y si les digo la verdad, esta garnacha californiana sí me recordó a alguna de sus primas europeas. Puede que más brusca en el alma y más pizpireta en las formas.
Leo al final de mis notas de agenda : "más que bombardeos y ambiente militar, esta garnacha de Santa Barbara me sugiere una mezcla entre la Lolita de Nabokov y la más incorrecta visualmente Madonna". Golosa, algo punzante pero agradable, y ligeramente descarada.
Califico este vino en su añada 2012 como muy recomendable.

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