domingo, 12 de octubre de 2014

Clos Marie Les Glorieuses 2001.


Bajo el mando de Christophe Peyrus y con ocho hectáreas de viñedo en propiedad localizadas en la villa de Lauret, Clos Marie es una bodega que lleva con orgullo el blasón de Pic Saint Loup, una zona bastante desconocida para la media que toma su apelación de una peculiar montaña localizada en plena apelación vitivinícola de Languedoc-Roussillon, cercana a las comunas de Cazevieille y Saint Mathieu de Tréviers.
Les Glorieuses en edición de añada 2001 defiende el perfil varietal de su zona geográfica, con proporción paritaria de garnacha y syrah, abundante en cuanto a su expresión de fruta, ferviente en viveza e intensidad, con ese punto de carnosidad que ensalza la condición y personalidad de la fruta madre.
Las viñas se asientan en suelos de composición arcillo calcárea y acreditan una edad media de entre veinte y cuarenta años, cultivadas bajo una filosofía biodinámica.
El aporte de madera en su maduración queda siempre relegado a un segundo plano durante las expresiones sugeridas en la cata, dejando en copa parada un cromatismo rojo apicotado suave, con algunos reflejos grana y púrpura, escapando en la aproximación olfativa buenas sensaciones aromáticas de fruta roja madura y con perfil ligeramente confitado. Descubro en segunda instancia retardos de memoria especiada dulce y lácticos, aventurando después evocaciones de fragancia balsámica y de matorral de monte bajo.
Buena complejidad, iniciando el arranque en boca con un punto de dulzor frutal bien prolongado, que se reúne con una seña de acidez no marcada en exceso. Es estentóreo en cuanto a su despliegue frutoso, habla de jugosas sensaciones cuando el vino llega hasta el paladar, franca persistencia. La garnacha parece tener más personalidad que la syrah, pese a anunciarse proporciones parejas.
Retronasal que habla de ciruelas rojas, punto adicional de granada, algunos guiños guindaleros, hay cierta racha de vainilla complementada por una expresión de clavo, que termina por desembocar en notas que recrean naturaleza silvestre y algunos gestos de regaliz.
Mayor descripción de complejidad en la retronasal que en la fase aromática.
Pese a ser una añada 2001 mantiene los créditos ideales de un vino en perfecto estado de forma, tal vez sólo su cromatismo marque pistas apriorísticas sobre su edad adulta.
Suave, pleno de golosa fruta y sutileza. Buen balance entre fruta y madera.
Lo califico en esta añada 2001 como muy recomendable.

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