miércoles, 8 de octubre de 2014

Bodegas González-Puras Blanco Vendimia Seleccionada 2013.




Con mi agradecimiento a los propietarios de esta bodega de Rioja Alta por su desinteresada colaboración con este espacio divulgador de la cultura vitivinícola, mediante la entrega en mano de varias muestras de sus principales referencias; me dispongo a comentar mis impresiones sobre este vino blanco, elaborado mediando una selección de vendimia correspondiente a la cosecha 2013.
Quiero dar las gracias además a Alfonso Revuelta, director comercial de la bodega; por darme la opción de poder catar estos vinos y por ende; de escribir de ellos.
González-Puras es una bodega, cuyo origen se remonta a los años cincuenta, cuando el iniciador de la saga, Don Julian Puras López decidió comenzar la elaboración, dispuesto a satisfacer las necesidades de sus vecinos. Ya en los noventa, su yerno, Don Esteban González Diaz-Maroto, decide incorporarse al proyecto, para en equipo, ambos hombres de vino; empezar la aventura empresarial que ha llegado hasta nuestros días.
En lo que respecta a este monovarietal de viura, etiqueta negra, estamos delante de un vino blanco en donde la franqueza varietal se trata con mimo, dejando claro que aquella leyenda negra de la viura y de los vinos blancos de Rioja ha quedado rezagada y anulada para siempre.
Quienes durante años maltrataron esta noble varietal blanca riojana ó simplemente no le prestaron la atención y el interés que merecía han sido desterrados del panorama de la denominación, y con ejemplos como el de González-Puras aún se hace más evidente.
Un vino que no acredita tipo alguno de madera y que aparece en copa parada marcando un color amarillo de buen brillo e intensidad, con pinceladas cromáticas doradas y algunos reflejos verdosos tímidos. Nariz muy de aperturar tras el descorche, se inicia con algún atisbo de oclusión, aunque cuando pasan los minutos va abriendo la identidad de la fruta, evocando cítricos maduros, ciruelas claudia, manzana y motivando memoria floral y alguna seña herbácea de menor potencial.
Boca que se abre con buena intención, con la fruta comandante, equilibrada y prolongada traza de acidez, que abre el paladar ajustando un sabroso punto de sapidez y buena fruta. Aporta frescura en el recorrido, con carnosa sensación y buen volumen. Tiene longitud, llega hasta el final de la cata, realzando su presencia. En la fase retronasal hace un relato similar al descrito en la vía olfativa, con recuerdos de limón maduro, manzana y ciruelas claudia, seña de pétalos florales blancos, hinojo y jazmín, finalizando con una sugestiva seña de sapidez.
Un vino que en esta añada 2013 califico entre muy recomendable y más que muy recomendable.

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