jueves, 23 de octubre de 2014

Bibbiano Montornello Chianti Classico 2010.


Segundo de los vinos de esta azienda italiana del Chianti vinoso que pude catar durante mi pasada asistencia a la feria bordelesa Vinexpo y que hoy recupero desde la agenda privada de mi iphone para mi blog.
Se trata de un buque insignia dentro de la bodega, una referencia que salió a la luz por vez primera en la añada de 1982 cuando el padre del actual propietario, en compañía de Giulio Gambelli; decidió hacer un vino que reuniera sutileza, elegancia y potencia.
De hecho son esos tres atributos los que mejor pueden definir a este Montornello, que algunos críticos incluso se han atrevido a comparar con los pinot noir borgoñones.
Aunque las comparaciones siempre resultan tediosas, más incluso que odiosas; algo hay de razón en este caso, ya que en esta añada 2010 el vino se ha mostrado, conmigo; suave, altanero, distinguido, grandilocuente, pero sobre todo equilibrado, largo y con la fruta siempre dejando una firme personalidad característica y llena de expresión.
Es este Bibbiano Montornello un vino profundo, que presenta en copa parada un bonito color apicotado intenso y brillante, con algunos reflejos púrpura y grana. La nariz afronta un intenso aroma de fruta roja madura, con algunas señas que en segunda instancia hablan de suaves ahumados, finos tostados y alguna traza especiada dulce. Afronta el final con sensaciones lácticas y balsámicas más contenidas.
Boca en donde el arranque envía sensaciones de mucha fruta, aunque el vino se mueva en el avance con una peculiar sutileza, sin pronunciamientos ni exacerbados paseos. La complejidad del Montornello 2010 no está en la madera, sino más bien en la condición apabullante de la fruta madre, una sangiovese cordial, jugosa, con un punto de maduración exacto, envolvente, untuoso, dinámico, diría que incluso femenino en su expresión. Tiene una buena traza de acidez, con los taninos gustosos, golosos y pulidos, armando en la retirada una bandera al viento en cuanto a persistencia.
Retronasal que deambula con paso firme en glorias de cerezas, ciruelas rojas y frambuesas, con un nítido punto especiado que sirve de escolta en la lejanía, y que en caso alguno desdibuja el matiz marcadamente frutoso del vino. Para la fase final deja evocaciones de sapidez, regaliz y una sustanciosa nota cremosa.
Seis meses en barricas de madera de roble esloveno, con una anterior vinificación en depósitos de cemento, dejando la presencia de un chianti classico dotado de múltiples virtudes.
Califico esta añada 2010 entre muy recomendable y más que muy recomendable.

No hay comentarios:

Publicar un comentario