viernes, 15 de agosto de 2014

Gastronomía : AOVE La Coma Arbequina.



Mi agradecimiento a Jordi Segú Sanahuja y a su esposa Paula Fernández Benavente y a todo el equipo profesional y humano de esta almazara catalana, localizada en la población de Vilabella; por su desinteresada colaboración con este espacio divulgador de la cultura gastronómica, mediante el envío de varias muestras de sus principales referencias oleicas.
La Coma responde a un perfil de empresa que ha ido progresando de padres a hijos, mirando siempre por un no disimulado respeto al entorno y al medio ambiente, con la varietal arbequina como eje motor de la producción. 
Una bonita y esmerada presentación, con un proceso de elaboración que comienza con la cosecha del fruto, cuando este se encuentra en un buen momento de maduración.
En vaso de cata el aceite esgrime un color amarillo intenso con algunos reflejos verdosos, nariz que atribuye evocaciones afrutadas, manzana y mata tomatera, con algunas memoranzas aromáticas de hierba fresca. Tiene una media alta intensidad aromática.
En su avance por boca, descubre un buen tono de equilibrio entre dulzor, amargor y picor, manteniendo con suavidad su textura, sin resultar punzante, acreditando, como no podía ser de otro modo; buenas sensaciones de untuosidad.
En la fase final y manteniendo activa la balanza de sensaciones, acredita notables evocaciones frutales, compartiendo protagonismo con algunos tonos balsámicos y otros que redondean las sensaciones olfativas de hierba verde fresca.
Un buen aceite de oliva vírgen extra, que califico como muy recomendable.

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