lunes, 4 de agosto de 2014

Cantina Gozzana Falerio Trivio 2013.




Mi agradecimiento a los responsables de este dominio vitivinícola italiano cuyo monovarietal de la uva pecorino acogido a la denominación Falerio, me ha sido remitido de modo desinteresado al objeto de mi cata y análisis personal.
Parece ser que los ampelógrafos se han puesto de acuerdo en remitir el origen de esta varietal en las montañas Sibillini, parte central de los Apeninos; en donde crecía de modo salvaje, siendo después domesticada para proceder a su cultivo ordinario.
En cualquier caso, considero este ejemplo de pecorino, como un vino cuya principal virtud es el tono de frescura, con una sabrosa y ajustada traza de acidez, en la que la fruta cobra un protagonismo principal, proyectando ese nudo frutoso durante todo su avance por boca e incluso más allá.
Equilibrado, domado; con un color amarillo pajizo con algunos reflejos verdosos, buen brillo, La nariz evidencia recuerdos de ciruelas amarillas, manzana, un punto limonero, con flores blancas y amarillas en segundo plano, apostando en la parte final por un guiño balsámico de menos intención.
La boca apunta un arranque equilibrado, goloso de fruta en clave de media intensidad, la seña cítrica se muestra imperante, dejando notas de una sugerente acidez, que apuntala la bandera de la frescura.
Envolvente, fluído, pero con una nota evidente de untuosidad.
La retronasal habla de manzana verde, limón, ciruelas claudia, y un buen ramillete de flores que desemboca en contrate de hierba fresca y balsámicos.
Lo califico en esta añada 2013 como recomendable.

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