lunes, 25 de agosto de 2014

Azienda Vitivinicola Zenato Amarone della Valpolicella Classico 2009.




Mi más sincero agradecimiento a los responsables de esta bodega italiana por su desinteresado envío de referencias, siendo este Amarone della Valpolicella en edición de añada 2009 la segunda de ellas que me dispongo a comentar en el blog. tras su pertinente cata y análisis personal.
Nos encontramos delante de un vino elaborado a partir de una selección de frutos pertenecientes a las varietales corvina, mayoritaria en un ochenta por ciento; rondinella, al diez por ciento; dejando la cantidad restante para una fusión de oseleta y croatina.
Procedentes de una parcela ubicada en Sant Ambrogio della Valpolicella, situada en una altitud de entre doscientos cincuenta y trescientos metros, con exposición sureste. Suelos de composición calcárea, con algunos componentes de fragmentos de roca.
Acredita una maduración en barricas de madera de roble durante un periodo de treinta y seis meses.
Vino que aparece en copa parada con un profundo color apicotado, matices y reflejos violáceos y agranatados, con capa de buena intensidad, dejando en las evocaciones aromáticas señas de fruta negra madura, pétalos violetas, algunos tostados y especiados suaves, desplegando una memoria láctica, y un fondo balsámico, que despliega guiños de té, olivas negras y regaliz, magnificando el perfume final con un punto de mineralidad muy sugerente.
La boca arranca con longitud en cuanto a sensación carnosa, mucha fruta siempre imperando por delante de la madera, esta última se hace más pronunciada en la retronasal que en la fase olfativa, traza larga de acidez que le aporta el buen tono de frescura, ello pese al alto grado alcohólico que acredita esta añada y que aparece bien integrada en el conjunto. De hecho y pese a ello, no me ha resultado un vino muy pronunciado en cuanto a alcohol, se desplaza con energía en el avance pero también con una magnífica elegancia.
Taninos golosos y fundentes, con la persistencia bien pronunciada.
Hay un punto de calidez en la llegada del vino al paladar, con las señas retronasales anunciando moras, arándanos y ciruelas oscuras, con pétalos florales de violetas, olivas negras, guiño láctico muy suave, con sapidez y un fondo final en donde vuelvo a descubrir recuerdos minerales.
Es un gran vino que aconsejo degustar en compañía de buenos asados de carne, que potencian su estructura de vinosidad y se funden en una armonía sensacional son este amarone.
Potro salvaje, bien domado.
Lo califico en esta añada 2009 como muy recomendable.

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