sábado, 26 de julio de 2014

Uvas Felices El Hombre Bala 2012.




Mi agradecimiento a los responsables del proyecto Uvas Felices por su desinteresada colaboración con este espacio divulgador de la cultura vitivinícola, mediante el envío de algunas muestras de sus principales referencias.
Este Hombre Bala en edición de añada 2012 es un monovarietal de garnacha, que acredita una crianza de diez meses en barricas de roble francés de cuatrocientos y setecientos litros,  elaborado con frutos procedentes de viñas de una edad estimada entre cuarenta y noventa años, asentadas en suelos de composición granítica.
En copa parada muestra un color rojo apicotado con reflejos ligeros purpúreos, estampa de fluidez.
En nariz se muestra cerrado en el inicio, dejando algunos aromas a tufo, por lo que decido dejar con paciencia que el vino se abra, esperando algunos minutos y agitando la copa con alguna frecuencia.
¿Exceso de sulfuroso? ¿Maldita casualidad de mal de botella en esta muestra?. No lo creo, por ello ni siquiera ejerzo el derecho a filtrados adicionales.
Esa oclusión aromática va remitiendo poco a poco, más bien diría muy poco a poco.
La fuerza de la garnacha comienza su explosión, marcada de cerca al principio por una tozuda sombra del cerramiento, aunque ya menos marcado. Surgen evocaciones de fruta roja madura, tonos licorosos y balsámicos rodeándola, hay pétalos rojos y violeta, con un guiño sabroso de mineralidad que se expresa en mitad del perfume, embriagador; sustanciando además recuerdos finos de matorral silvestre, mentolados y especiados, estos con un matiz entre exótico y dulce.
Buen final a pesar del desconcertante inicio de la fragancia.
Boca jugosa, ligera en el avance, con una traza media de acidez, buena integración, amplifica sus expresiones y contrastes a lo largo de su prolongación, taninos golosos y pulidos, media alta sensación de persistencia, con un adorable punto de ese dulzor procedente de la varietal, que tanta seña deja en los vinos de garnacha.
La retronasal se inicia con fresas de mata, cerezas, grosellas y frambuesas, pétalos rojos y violeta, sensación intermedia que combina balsámicos, especiados y un punto que tal y como suena, me ha recordado a piruleta de cereza, regaliz rojo, algodón de azúcar.
Acaba dejando una memoranza noble y sugerente de roca húmeda, sapidez y punta de alcohol bien integrada.
Lo califico en esta añada 2012 como muy recomendable.
A veces, a inicios complejos, finales soberbios. Gracias a Baco, sin duda...

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