viernes, 27 de junio de 2014

Bodegas Lecea Corazón de Lago 2012.




De mi última visita a La Tavina, establecimiento logroñés en donde el vino siempre acapara la atención, primero de la buena oferta de pinchos que pueblan la barra, y despues en conjunto, de los visitantes que accedemos a su interior buscando un momento de deleite culinario, data este peculiar Corazón de Lago en edición de añada 2012, maceración carbónica que según su padre espiritual, Luis Alberto Lecea, a todas luces además de vitivinicultor, presidente del Consejo Regulador de Origen Rioja; trata de homenajear la tradición de los vinos de Rioja, tal y como se elaboraban antaño, usando pisado de uva, lago y lagar. Sin aporte de madera para su maduración, con la esencia de la uva tempranillo manifestando credenciales, dulzor y frescura, con una presencia en copa parada que ofrece apuntes cromáticos apicotados con reflejos violáceos, nariz muy profusa en cuanto a juego de frutos rojos maduros y con un suave guiño de confitura, algunas notas florales que quedan en segundo plano, armando un arranque en boca que llega conjungando un buen equilibrio entre golosas sensaciones y acidez, frescura; esta prolongada, con los taninos contenidos, no muy marcados, reflejando buena traza de persistencia.
La retronasal es jugosa, poblando las notas que apunta el catador de evocaciones de cerezas, fresas de mata y frambuesas, con punto de golmajería y un atisbo de flores rojas.
Una maceración tradicional, puede que no al uso de la mayor parte de los vinos de la misma categoría que pueblan el mercado actual del vino, pero con ese afán de personalidad sabrosa y golosa.
Un altar más al tempranillo, que Bodegas Lecea, nos pone al alcance, cumpliendo con ese ya mencionado homenaje al elaborador pretérito de Rioja.
Lo califico en esta añada 2012 como muy recomendable.

No hay comentarios:

Publicar un comentario