lunes, 5 de mayo de 2014

Vino y Gastronomía : Armonía Bodegas Hispano Suizas Tantum Ergo 2010, Anchoas Alconfrío Aceite de Oliva, Pimientos Piquillo de Lodosa Hacienda Cuevas y Queso Afuega´l Pitu DOP.














Cuatro elaboraciones y una armonía en la entrada del blog de hoy.
Quiero agraceder a las bodegas valencianas Hispano Suizas, de la zona de Utiel Requena; a la fabrica de conservas Picuezo, situada en la localidad riojana de Autol; a la denominación de origen protegida de los quesos asturianos Afuega´l Pitu, y a la empresa conservera cántabra Alconfrío, su desinteresada colaboración con este blog de cultura gastronómica y vitivinícola, mediante el envio de varias muestras de sus referencias.
Comenzando con el cava, vino espumoso elaborado con las varietales chardonnay y pinot noir, criado sobre lías durante un periodo mínimo de 21 meses, sometido a degüelle manual, bajo el mando enológico de Pablo Ossorio, puedo manifestar que me ha dado una buena impresión, resultando equilibrado, con el carbónico bien integrado en el conjunto, apreciando en copa parada un color amarillo pajizo con reflejos dorados, burbuja fina, con la nariz esgrimiendo evocaciones de fruta cítrica, algunos especiados de menor marca, flores blancas y amarillas, finalizando con un punto de perfume que deja señas de levadura y masa de pan.
La boca tiene un arranque frutal, con buena sensación de acidez y frescura, textura untuosa, buena envolvencia y media alta persistencia. La retronasal abunda en señas de pastel de limón, alguna nota de manzana verde, lácticos y flores, con ese mismo signo de levadura que se acreditaba en la fase nasal. Hay algún punto balsámico, anisado; que no se percibía en la parte aromática.
Lo califico en esta añada 2010 entre recomendable y muy recomendable.
Para premiar este cava lleno de condición frutal, he elaborado dos pinchos, siempre y como viene siendo habitual, utilizando el pan de horno de leña que Horno San Miguel magnífica en su obrador de la localidad riojalteña de Cuzcurrita.
Primero con el queso Afuega´l Pitu en dos versiones, Trapu Roxu y Atroncau Roxu, con esas sensaciones lácticas y picantes entrelazadas, de humedad moderada, queso de cuajada láctica elaborado con leche de vaca, con un desuere de medio a un día, en un molde perforado, con posterior salado y reposo en bandejas perforadas al objeto de un primer secado, que luego se completará en las cámaras de maduración. En este caso que nos ocupa y al ser piezas roxu, tiene un añadido de pimentón que se lleva a buen término justo en el instante del desmoldeo de la cuajada.
Osado como buen cocinero con inquietudes, he colocado en el horno a 180 grados y durante aproximadamente seis minutos, varias rebanadas de pan con una buena base de estos quesos.
Mientras esperaba un comedido horneado de tan angelicales piezas, fui sacando a la luz los filetes de anchoa en aceite de oliva, del calibre 00, y con origen cantábrico, que Alconfrío me había provisto, gracias a su colaboradora Elena.
Hice lo propio con los pimientos del piquillo de Lodosa, que Conservas Picuezo, a través de su novedosa línea Hacienda Cuevas, ha aportado para mis experiencias culinarias de este blog. De estos pimientos y aquellas anchoas, no hace falta decir demasiadas cosas, sólo con su presencia, impresionantes filetes de engraulidae y triangulares y carnosos capsicum; llegan al corazón del buen gourmet.
Finalizado el momento horno, y con las piezas de pan cubiertas por el queso roxu Afuega´l Pitu caliente y algo fundido, he dispuesto encima uno de los pimientos lodosanos junto con uno de los filetes de anchoa cántabra. La tapa colosal, magnífica en su armonía de sabores, con el salado bien afinado junto al dulzor y la sabrosa carnosidad del pimiento, bocado que recorre la boca dejando una buena galería de expresiones, y que con un trago de la copa del cava Tantum Ergo 2010 de Hispano Suizas, me ha parecido digna de aplauso.
Por otro lado he preparado una fuente con varios filetes de anchoa y varios pimientos del piquillo de Lodosa, bendecidas por ese vals tierra mar, con la que tanto disfruto personalmente y que en esta oportunidad, ha sido, en verdad; pantagruélica.
Vitaminas por doquier, recuerdo a mis lectores que los pimientos del piquillo tienen más componente de veitamina C que la más legendaria en ese sentido naranja; y sobre todo la sensación íntima de estar delante de unos manjares cuyo origen es sinónimo de calidad.
Gozo y disfrute, querido lector.

No hay comentarios:

Publicar un comentario