jueves, 24 de abril de 2014

Vino y Gastronomía : Bodegas Tarón.








Hace ya unos meses recibí uno de esos muestrarios que le llenan a uno el cuerpo de gozo. No por su contenido, que también. Sino por su procedencia y por el reflejo que dentro de la caja de madera, excelente presentación; me llenó la vista de sensaciones.
Rioja, amigos míos. Rioja con mayúsculas.
Cuando estaba redactando este texto, un buen amigo riojano de Cuzcurrita, ha comentado en facebook, justo debajo de las fotografías que pueblan esta entrada del blog, publicadas con anterioridad en la red social; lo siguiente : "La Tierra de las Bondades, Juan. Dios se muestra generoso en exceso con tanta riqueza. Sus gentes lo merecen...".
Y se me ha ocurrido que esas palabras de mi buen amigo José Luis dan una precisa idea de mis sentimientos delante de la caja de madera que Bodegas Tarón tuvo a bien remitirme, para mi cata personal. De pocos modos se puede meter Rioja en una caja de madera, y desde luego, les aseguro que este es uno de ellos.
El chorizo es en Rioja santo y seña. De este chorizo de pueblo, que Tarón presenta en sociedad, puedo afirmar su finura, su sabrosa condición, en donde el cerdo sienta huella, pero haciéndolo con tanta clase como sus legendarios andares. Magnífica pieza en donde todos los ingredientes se unen para su celebración, sin que quede un sólo espacio para la duda.
Del pimiento de pueblo más de lo mismo, carnosos tesoros del campo, rojos y orgullosos, que entran en la boca mimando el paladar, expresando sabor y consistencia, meciendo nuestra capacidad de emocionarnos, y potenciando nuestro depósito personal de vitamina C.
Dos artes de la Rioja señorial, de la Rioja que sabe a campo, que reconoce que además del vino, hay en su alma una amplia galería de referencias hortícolas y ganaderas, dispuestas a ser admiradas y aplaudidas por propios y visitantes, ya que en Rioja, amigos míos; no hay extraños, sólo visitantes.
En cuanto al vino de Rioja, que esta bodega localizada en Tirgo, pero auspiciada por gentes de esa localidad, y además de Sajazarra, Cuzcurrita y Villaseca, cuatro localidades que enorgullecen a La Rioja y que junto al resto, están pobladas por esas gentes abiertas, generosas y amantes del arte del comer y beber, para celebrar la vida; se trata del Tarón Cepas Centenarias 2010, un monovarietal de la casta tempranillo, que se elabora con frutos procedentes de vendimias en viñas que acreditan una media de antiguedad de cien años, localizadas en una media de altitud de quinientos metros y asentadas sobre suelos de composición arcillo calcáreos.
Maduración en barricas de madera nueva de roble francés durante un periodo de siete meses, con diez meses adicionales de afinado en botella, antes de ser presentado en mercado.
En copa parada muestra un color apicotado de buena intensidad, con reflejos purpúreos. La nariz narra sensaciones de fruta roja y negra maduras, suave nota de sazonado, algunas señas especiadas ligeras, con tostados y algunos recuerdos de cacao, procedentes de la madera.
La boca es densa, con un arranque de golosa fruta, cremosidad en el avance, bien delineada la traza de acidez, desplegando frescura, taninos golosos y pulidos, llegada al paladar con intensidad. Franca seña de persistencia, con equilibrio entre fruta y madera.
La retronasal abunda en evocaciones de cerezas y moras, con notas en segunda instancia que traen sensaciones lácticas y especiadas, abriendo luego un tono de sapidez, que se envuelve con tonos tostados y de cacao.
Es un vino amable, con personalidad, que en esta edición 2010, califico como muy recomendable.
No despido esta entrada sin agradecer a Bodegas Tarón su desinteresada y amable colaboración con este espacio de cultura gastronómica y vitivinícola. Ha sido para mi especialmente emocionante recibir y abrir esta caja de madera. Tierra de bondades, siempre Rioja.

1 comentario:

  1. Todo junto: vino, chorizos, pimiento una combinación ideal especialmente a esta hora de un domingo algo raro. Con calorcito, bastante humedad y con pronóstico de ... lluvia.

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