jueves, 17 de abril de 2014

Cellers Vila Corona Llabustes Riesling 2011.



Mi agradecimiento a los responsables de esta bodega acogida a la denominación Costers del Segre, por su desinteresada aportación a este blog de cultura vitivinícola, mediante el envio de varias muestras, algunas de las cuales ya caté y comenté en el pasado, en varias entradas de este blog.
De cuando en cuando, me gusta guardar alguna de todas las muestras que me son enviadas para descorcharlas tras un responsable tiempo de guarda en mi vinoteca climatizada, y comprobar cuál es la progresión del vino en botella.
Lo he hecho con este riesling en edición de añada 2011 y también con algunas otras botellas de otras bodegas, que he ido guardando siempre bajo mi personal criterio.
Vila Corona es una bodega que trabaja unas hectáreas de viñedo en propiedad, asentadas en suelos de composición arenosa, pedregosa y calcárea, con la personalidad de las argilas rojas del Garummiá y de las rocas areniscas del Areny.
Desde el Pallars Jussá, que fuera condado en el medievo; llega este riesling en edición de añada 2011, que acredita proceso de fermentado en barrica de roble, que en copa parada exhibe, lógico habida cuenta de que la reservé; un tono amarillo dorado intenso con señas de evolución, la nariz aventura cierta emotividad frutal, con aromas de manzana y albaricoque, un suave pero nitido tono de piña, con alguna nota de flores amarillas y una percepción un tanto almibarada, aunque no demasiado profunda.
La boca vuelve a evidenciar que se trata de una añada de vino blanco 2011, descorchada al mundo en pleno 2014, y aún así aún mantiene señas crepitantes, un punto ilusionante, que desde la inevitable nota de honorable madurez, que no vejez; envía sensaciones de frescor, aunque este vaya mitigándose según pasan los minutos.
Untuoso, que no glicérico, amable y prolongado, la fruta presenta en vía retronasal un punto más marchito que en nariz, aunque siempre en tono correcto. Hay notas de confitura, flores amarillas, aunque no se presenta como un riesling dulce o semi dulce, sino más bien seco.
No tiene perfil meloso, hay balsámicos, con resinas, hay un punto débil especiado dulce, hay manzana y ciruelas claudia. No es un riesling para nada comparable con los alemanes ó alsacianos, pero demuestra cuanto menos un punto de sabrosa madurez, que destaco y admiro.
La prueba del algodón al que le sometido, siendo sincero, le ha dado un punto agradable de aceptación, al menos siendo catado inmediatamente después del descorche.
Lo califico, teniendo en cuenta todo lo que ya he adelantado en el inicio del texto de esta entrada, como recomendable.

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