Ir al contenido principal

Visita a Cansaladería Alsina en Sants (Barcelona).









Conocer a Jordi Joan Alsina i Canudas no es sólo un orgullo para alguien que como yo tiene por tradición familiar un profundo apego y pasión por la cultura gastronómica catalana, sino que además implica un sincero respeto hacia un artesano charcutero, un hombre que vive con deleite íntimo todo lo que tiene que ver con la culinaria catalana y con la buena educación alimentaria. Y es que Jordi Joan, no es sólo un afinado cansalader, sino que además guarda con sincera modestia una inmensa cultura, como nutricionista, folklorista y defensor de la manufactura artesanal.
Mi primer contacto con Jordi fue hace ya muchos años, me comenta él que casi treinta; cuando a través del teléfono le pedí desde mi Bilbao natal la primera partida de embutidos, fuet, espetec, collarets de San Jordi, bull, llonganissa y por supuesto una selección de la amplia gama de botifarras que él mismo elabora en su taller de obrador.
Desde el primer pedido, mi difunto padre, catalán y buen degustador de estos embutidos catalanes, me certificó que la elección había sido óptima. Yo mismo, que para algo tengo gusto; lo corroboré.
Y nuestra relación se fue reproduciendo con regularidad en el tiempo. Esas obras maestras procedentes del barcelonés barrio de Sants iban llegando a mi casa, cada vez que nuestra despensa se iba vaciando de ellas.
Siempre había tenido pendiente conocer en persona a Jordi, y durante mi reciente viaje a Barcelona, en compañía de mi mujer; pude ver cumplida esa asignatura que se había aplazado en el tiempo, sólo por aquello de que antes es la obligación que la devoción.
Fue todo un reencuentro con mis raíces, desde que crucé el umbral de la puerta de entrada al establecimiento que mi amigo Jordi regenta en el número veintinueve de la calle Canalejas. Como bien afirma él mismo, su tocinería es también un centro social. Allí me fue enseñando sus tesoros, que comparte con orgullo con los que le visitan. Desde un tablero con herramientas históricas de matarife y charcutero, entre ellas una inventada por su abuelo, a una vieja y ya apartada caldera de hierro, pieza única que cumple con los requisitos de un auténtico museo del sector.
De Jordi, durante todos estos años he aprendido a valorar la materia prima, los alimentos artesanales, lo que cunde la pasión y el cariño cuando hablamos de gastronomía, la sabrosa riqueza de la historia, la admiración hacia los productos de la tierra. Pero también aprendí, gracias a los boletines escritos de su puño y letra que me mandaba junto a los pedidos de embutidos, unos cuantos capítulos de las tradiciones de Catalunya, aquellas con las que mi padre y yo pasabamos buenos momentos de lectura.
Jordi Joan es un artesano cansalader de esos que ya no abundan, que te hacen diferenciar un embutido elaborado a mano, de otro industrial.
Nieto del fundador de la primera escuela de formación taurina catalana, no disimula su pasión por la tauromaquía. Jordi me habla de los casteller, de la ganadería catalana de montaña, de la escudella, de los calçots, con los que también elabora una sabrosa botifarra; y de su barrio querido y de su casa natal, situada justo encima del establecimiento.
Sus abuelos y sus padres le enseñaron a amar su trabajo, esa rutina diaria que él transforma en amor por lo que hace, y créanme que probando esas llonganissas y esas botifarras, se nota.
Me emplaza Jordi a visitar algún día en su compañía, el legendario y muy barcelonés Mercado de la Boquería, en donde sus ancestros sentaron el blasón familiar con muchas horas de dedicación y trabajo, y lugar que él conoce como la palma de su mano. Habrá tiempo para realizar esa visita, que desde luego ya he apuntado en mi agenda mental.
En este blog suelo recomendar vinos y productos de alimentación, en mayor y menor medida, en base a mi criterio personal. En el caso de la Cansaladería Alsina, no es una simple recomendación.
Visitar a Jordi Joan para adquirir cualquiera de sus referencias es entrar en un referente de las tradiciones y el costumbrismo catalán, además de conocer a un hombre afable, ameno, con más que interesante conversación, que transmite cultura en clave de pasado, presente y futuro.
Y cuando vayan a comprar, dejense asesorar por él. En esta cansaladería, es la mejor opción.
Aunque yo que ustedes no dejaría pasar la oportunidad de probar la botifarra de huevo, que Jordi recuperó de la tradición gastronómica catalana en el año 1978, ya que se había perdido; elaborando unas cuantas para acudir bien armado a una emisión radiofónica a la que acudía como invitado, la llonganissa de Sants, majestuosa; y los bull blanc. De todos sus productos, siempre geniales; mis tres predilectos.
Gràcies amic Jordi per tot el que fas, ens veurem aviat...

Comentarios

Entradas populares de este blog

Bodegas Castillo de Mendoza Chirimendo MC 2017.

Puntos El Alma del Vino... 17’50(20).

Vino elaborado con el legendario método de maceración carbónica de una de mis bodegas predilectas en la denominación de origen Rioja. Base varietal mayoritaria de la casta tempranillo, con un cinco porcentual de viura, tal y como se elaboraba en el pasado en los mejores cónclaves vitivinícolas de la región de los Siete Valles. Fruta toda ella procedente de trabajos de vendimia en parcelas de la propiedad, con utilización de mesa de selección y fermentación de racimos enteros.
En copa parada exhibe un cromatismo violáceo intenso, nariz que percibe recuerdos de fruta roja y negra en sazón, punto aromático goloso y algunas notas de mermeladas. Flores y lavanda, con fondo balsámico pleno y largo, redondeando el perfume.
Boca que abre con mucha sustancia de fruta, línea de frescura con una traza contenida de acidez y un registro que apuntala una retronasal en la que abundan evocaciones de fresas y moras, guiño cítrico no muy marcado, demostrando unión …

Viñas de Piedrahita 760 Sin Sulfitos Añadidos Cosecha 2015.

Puntos El Alma del Vino... 16(20).

Dicen los viejos del lugar que las uvas de Villalba de Rioja tienen un porte especial, de hecho el viñedo de esta zona occidental de Rioja Alta tiene fama de ser junto al de la Sonsierra, uno de los niños bonitos de la denominación de origen de los siete valles.
Los majuelos singulares de la ladera sur de los Montes Obarenes y en este caso la benemérita contribución de uno de ellos, la finca El Escaño de Atamauri, propiedad de Nuria Martinez y trabajada con especial cuidado y detalle por su hermano Gonzalo, se convierten en auténticos templos de la casta tempranillo de Rioja, tal y como ya afirmó en cierta ocasión el gran maestro Manuel Ruiz Hernández, ingeniero agrícola, experto en suelos, incansable investigador y magnífico catador. Suelo, clima y viníferas, no hay criterio más cierto.
Viñas de Piedrahita, proyecto familiar que corre a cuenta de Belén y Curro, elabora este vino tinto en base a un componente varietal mayoritario de tempranillo de Villa…

Champagne Tarlant Zero Brut Nature.

Puntos El Alma del Vino .. 17’50(20).

Segunda de las referencias de las que pude disfrutar en compañía de un reducido grupo de afortunados, durante la reciente visita del Bureau delChampagne en España a la Escuela de Hostelería de Leioa, situada en el campus universitario de Bizkaia. En una cata comandada por el siempre genialJordi Melendo estebrut nature zero demaison Tarlant despuntó por lo que yo considero es una seña de identidad de la mencionada bodega, el músculo de sus referencias.
Los vinos espumosos de Tarlant, al menos los que yo he podido catar hasta el presente, defienden con orgullo una traza de acidez singular, amplia y al tiempo equilibrada, un gesto emocionante en el que la viveza y el nervio se unen para sorprender al paladar, llenándolo de frescura y matices.
Afirmación, firmeza y un clamoroso punto de rotundidad en el avance por boca.
Elaborado a tercios proporcionales con las tres varietales más habituales en la apelación, chardonnay, pinot noir y pinot meunier, usa…