viernes, 14 de marzo de 2014

Vinos y Pinchos : Taberna Urdai Haro.






El ya famoso chorizo al infierno que seduce desde el averno de barro con aspecto porcino en la Taberna Urdai, localizada en el número ochenta y nueve de la muy jarrera calle Ventilla, nada tiene que ver con la entrada al inframundo, más bien es un magro y carnoso placer que cualquier diablillo travieso estaría encantado de saborear. Desde su preparación, con el gancho girando desde la firme mano del propietario del local hasta nuestros ojos, que esperan impacientes el fin del fuego que le da calor; ya comienza a encandilar, con plena estética de sabor y maravillosa presencia en la boca.
Elaborado con un buen chorizo de calidad, el chorizo queda en ese jugoso punto exacto de hechuras, ni muy quemado, ni muy crudo, retozante, liberador de la esencia porcina, contenido en grasa y sobre todo lleno de buena carnosidad.
Para regar su consistencia, seleccioné un Vega Saja Crianza en edición de añada 2010, referencia de la bodega Castillo de Sajazarra, con Jabier Marquínez como enólogo responsable; tempranillo, graciano y garnacha, acreditando un periodo de maduración de dieciocho meses en barricas de roble americano y francés, con un afinado de tres meses adicionales en tinas de roble francés.
Reposo en botella de seis meses más antes de salir al mercado.
Un vino que en copa parada muestra un tono rojo picota con reflejos violáceos, nariz que deja señas de fruta roja madura, tendente a la confitura, aunque sólo insinuante. Hay matices de flores rojas, dejando para la parte final del perfume algunas esencias especiadas ligeras y mitigados tostados.
La fruta aparece predominante.
La boca es frondosa en el arranque, dando un buen punto de equilibrio entre dulzor y acidez, con los taninos pulidos y golosos, buena seña de persistencia, y enviando, en la retronasal, matices de ciruelas rojas, vainilla, algunas notas dulces y un final que marca ebanistería.
No es un vino de excesiva complejidad, pero me ha resultado equilibrado, con buena expresión de fruta, y muy agradable en el paso por boca.
Lo califico en esta añada 2010 como muy recomendable.
Chorizo y vino, y como dijo Borges que el cielo exista, aunque nuestro lugar sea el infierno.
El genial infiernillo de barro de Taberna Urdai.

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