viernes, 14 de marzo de 2014

Barbarot Vendimia 2007.




Una sana y agradable tradición la formalizada por Bárbara Palacios y quien escribe la presente crónica, de catar añada tras añada, los vinos de Barbarot que van saliendo al mercado, y que como la propia winemaker establece sin rubor, no hay por qué tenerlo; dependen siempre de la calidad de los frutos y de cada cosecha, ya que si estos no cumplen una media de garantías exigidas por ella misma, simplemente no hay Barbarot de ese año.
De mi atracción por este vino, tan característico y diferente en función de las condiciones de cada año, ya he escrito en dos crónicas anteriores del blog, las correspondientes al 2005 y 2006.
Fueron aquellos vinos, elaborados con tempranillo y merlot, aplaudidos no sólo por mi, sino por todos aquellos que alrededor mío tuvieron la suerte de catarlos y disfrutarlos ampliamente.
La personalidad de vinos como este, acogido a la denominación Rioja, y alineado en un perfil de pequeña producción, deberían ser, no ya protegidas con especial mimo, sino relanzadas por quienes tienen la capacidad administrativa para hacerlo.
No es que me ponga del lado del pequeño, es que, en verdad quien cata y conoce la filosofía elaboradora de Bárbara, su preparación, itinerante durante varios años de su vida; y el resultado que se llama Barbarot, aprende a valorar la sinceridad, la pasión por un trabajo y eso que yo defino como alma del vino. Creo que lo que desprende cualquiera de las añadas de Barbarot es vino a raudales, dicho ello en la más amplia expresión del término. Es hora de que quienes pueden hacerlo, apoyen sin contemplaciones a personas como Bárbara, cuya humildad, pero también cuya maestría indudable; le hacen valedoras de algo más que de mi aplauso.
Buceando en esta añada 2007, y dejando atrás las dos precedentes de las que escribí, siendo una de ellas acreedora por derecho propio de una excelente reciente puntuación por parte de Tasted Journal, y de sus figuras Del Monego y Larsson, dos campeones del mundo de sumiller; se trata de una fusión varietal de tempranillo y merlot, que acredita cerca de los veinticuatro meses de maduración en barricas de madera de roble francés y americano, con un bonito color, que en copa parada exhibe un rojo apicotado con reflejos grana. Nariz que se abre con facilidad, dejando escapar recuerdos de fruta roja y negra maduras y en sazón,  algunos balsámicos, con un punto que desprende sensaciones de buena mineralidad, que en boca se recrea después con mayor intención.
Tiene una percepción tostada, esbozando siempre recuerdos de fruta fresca.
La boca aporta pulpa desde el arranque, deslizando buena traza de acidez y unos taninos marcados pero pulidos, con una nota de amargor que se pronuncia hasta el final, y que aporta al vino un tono muy sugerente. Pronunciado recorrido, carnoso e intenso, aunque en las formas es muy equilibrado.
Buena persistencia, con la retronasal que aparece dejando recuerdos de cerezas y moras, evocaciones de regaliz, flores oscuras y una sustanciosa punta final en la que la mineralidad prevalece, imprimiendo su carácter con intensidad.
Largo, profundo y fácil de beber. Una copa lleva a la otra.
Lo califico en esta añada 2007 entre muy recomendable y más que muy recomendable.
Lo tienen que probar, es un vino lleno de nobleza y que va creciendo minuto a minuto desde que procedes al descorche. 

8 comentarios:

  1. Aficionado al vino20 de marzo de 2014, 4:55

    Juan, ¿porqué no dices quien es su padre?, ¿porqué no dices qué variedades cultiva dentro de la DOC?. Lo sabes y no lo dices. Ni lo comentas. La credibilidad que tenía en este blog, la acabas de tirar al suelo. Un saludo y hasta nunca.

    ResponderEliminar
  2. Para ser aficionado al vino te veo que tienes mucha inquina, para ser aficionado al vino juzgas el trabajo de una joven vitivinicultora por algo que tu atribuyes a su padre, para ser aficionado al vino me pareces un auténtico impresentable. Me alegro de ese HASTA NUNCA, francamente no gozar de credibilidad para alguien como tu, cobarde y escondido detras de un anonimato, me causa todo el placer del mundo. Gracias por tu huida y espero que no vuelvas NUNCA por esta latitud. Hasta nunca, miserable...

    ResponderEliminar
  3. Ah y por cierto esta entrada del blog estaba exclusivamente destinada a valorar un vino y una añada, el resto de circunstancias a las que se refiere el aficionado este de pacotilla al vino, ni las sé ni con franqueza me interesan...

    ResponderEliminar
  4. Juan muy bien dicho. El vino habla por si mismo. No tengo porque ocultar nada, ni Juan tampoco como ya ha dicho este post habla del vino y su añada. De todas formas, mi padre es Antonio Palacios Muro, aunque tampoco necesito usar su nombre, y las variedades Merlot, permitida por la D.O.Ca en experimental, y Tempranillo.

    ResponderEliminar
  5. Gracias Bárbara por tu comentario. Es una lástima que alguien de tanta bajeza, de tanta ignorancia, se esconda detras de un apelativo tan sustancioso como el de ¨aficionado al vino´, pero ya ves, en este mundo también hay espacio, aunque a Dios gracias poco; para la calumnia, la estupidez y las ganas de fastidiar. Menos mal que no va a volver NUNCA....

    ResponderEliminar
  6. Juan : Me he quedado "pintiparado" de la inquina de ése "aficionado", "doctores hay muchos , doctorados , ya es harina de otro costal. Salud

    ResponderEliminar
  7. En efecto amigo Usar el anonimato para decir tal sarta de majaderías ya nos dice mucho de que tipo de individuo puede esconderse detras Un cobarde y pelin imbécil personaje Ya se que no esta bien insultar pero que quieres? A veces te lo piden a gritos ...

    ResponderEliminar
  8. Estamos perplejos ante tanta insensatez. Vaya tela. Ahora resulta que si tu padre se dedicó a lo mismo que tú, tú ya no vales. Ver para creer. Mucho mejor que ese sujeto anónimo no vuelva a aparecer por páginas serias. Y efectivamente, aquí se está describiendo unas sensaciones que ha transmitido un vino concreto, de una añada concreta. De verdad, perplejos. Saludos.

    ResponderEliminar