lunes, 10 de marzo de 2014

Azienda Agrícola Bosco Pierangelo Barolo Vigna Boiolo 2004.



Cuando a uno le mandan muestras de Barolo desde La Morra italiana, esa zona de la región del Piamonte en donde el vino es casi una religión, le dan ganas de no abrir la botella, y les aseguro que espero un tiempo, pese a que me consta que las bodegas sean de donde fueren, me hacen el envío no para que disfrute más de la cuenta, sino para que cate y escriba sobre el vino en cuestión.
En cualquier caso con los Barolo procuro esperar antes de sacar el corcho, esperando, tal vez; un mayor asentamiento, un afinado que incluso en añadas como la de la presente entrada, termina siendo de agradecer. He coincidido con expertos catadores que considerarían un pecado, abrir al mundo de las sensaciones un Barolo del 2004, en pleno año 2014. Creen ellos que estos vinos no pueden apreciarse en su justa medida con tan poco tiempo de estancia en botella.
Aunque procuro huir de purismos, creo que en el caso de los Barolo suele tener cierta lógica esta apreciación. Pero, y sin querer afirmar que este Vigna Baiolo no tenga más vida por delante, debo manifestar que no me ha resultado un Barolo sin esas cotas de afinado, que tal vez en otras referencias sí se note. Es un 2004 y ya tiene un presente venturoso, al menos en cuanto a su condición de vino noble de La Morra.
Tiene una personalidad de Barolo de los de la vieja escuela, con la casta nebbiolo representada por frutos que proceden de una parcela propiedad de la bodega, expuesta al sudeste. En su vinificado se incluye un proceso de fermentación en depósitos de acero inoxidable durante quince jornadas y un crédito de maduración en madera de roble durante un periodo de entre veinticuatro y veintiocho meses. Las barricas, en proporción paritaria; son de madera nueva y de un uso.
En copa parada exhibe un color apicotado con reflejos agranatados. La nariz describe evocaciones de fruta negra y roja maduras, en ese orden; con apuntes de segunda linea que envían sensaciones balsámicas y licorosas, notas de ebanistería fina y algunos tonos de tabaco.
La boca es sustanciosa, más fresca que su perfil nasal; arrancando con un confitado de fruta que despliega golosas sensaciones, acidez de perfil media alta, untuoso en el recorrido, con los taninos finos y pulidos, calidez en el paladar, buena envolvencia.
Media alta persistencia, con la retronasal que habla de frutas rojas y negras confitadas, hay cerezas y guindas al licor, ciruelas, con algunas notas especiadas que en nariz no se demostraban, dejando un papel secundario a los apuntes balsámicos, eucalipto; y a un matiz de tabaco y madera menos intenso.
Lo califico en esta añada 2004 entre recomendable y muy recomendable.

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