domingo, 23 de febrero de 2014

Zantho St.Laurent 2010.



Muestra enviada de modo desinteresado por mi amigo de las redes sociales, Timo Möck, un entusiasta de la cultura vitivinícola, que regenta Rebenreich, un negocio de venta de vinos, localizado en el municipio alemán de Rudersberg.
Aprovecho para agradecer su colaboración y le pido excusas por no haber publicado antes esta entrada, ya que a veces tengo que rescatar de mi agenda antiguas catas, habida cuenta de la gran cantidad de vinos que me llegan para valorar. No me había olvidado de él, y aquí esta el Zantho.
Se trata de un vino tinto elaborado de modo monovarietal con la uva Saint Laurent, la más cultivada en la República Checa, y más en concreto en las zonas de Moravia y Bohemia, si bien en el caso que nos ocupa en esta entrada, se trata de la referencia de una bodega del Burgenland austriaco.
Tras el vino están dos elaboradores, Josef Umathum y Wolfgang Peck.
Definiría mis impresiones sobre este vino, según algunos similar a aquellos trazados con base de pinot noir; como un peculiar exotismo. Animo a los que deseen catar un vino diferente, a bucear en las mareas de este Zantho Saint Laurent, ya que en relación a lo más tradicional por el Sur de Europa, no se parece a nada de lo que yo haya catado en los últimos tiempos.
De hecho, diría que no entiendo ese paralelismo que he leído en algunas crónicas de cata procedentes en su mayor parte de Canadá, que le atribuyen con los vinos elaborados con la varietal pinot noir.
No me parece precisamente un vino sutil, más bien es intenso, con un color rojo apicotado ligero, con reflejos grana y ligeramente purpúreos. La nariz esboza recuerdos de fruta negra, bastante indudable y marcada, con sensaciones balsámicas y algún guiño floral, finalizando en una fragancia que me ha recordado a infusiones y a oliva negra.
Tiene un perfil aromático entre silvestre y medicinal, té; tal vez.
Su arranque en boca es frutal, en el avance deja una sensación evidente de ligereza y fluidez, detecto media traza de acidez, no resulta demasiado denso. Media persistencia, con una retronasal que marca arándanos y moras, flores violetas, un guiño de resinas y otro de matorral.
Incluso en su final expresa tonos peculiares, poco habituales en las catas que llevo realizando por estas latitudes de Europa.
Lo definiría como exótico, un tanto boscoso y herbáceo, fruta negra siempre, y al menos en esta añada 2010, un tanto botánico, como si habría que imaginar al lagarto de la etiqueta, recorriendo los brezales esteparios del Burgenland.
Lo califico como recomendable, y me confabulo a catar más vinos elaborados con esta varietal, una gran desconocida, que a juzgar por lo que me ha expresado este Zantho, cuanto menos aporta una indudable dosis de peculiaridad.

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