jueves, 27 de febrero de 2014

Vino y Gastronomía : Armonía Lomos de Pez Espada en Aceite de Oliva Conservas Orpagu y Gran Alanís 2012.





Comienzo con mi sincero agradecimiento a la firma conservera gallega Orpagu y a Bodega Alanís, perteneciente al grupo Bodegas Gallegas; por su desinteresada colaboración con este espacio de cultura gastronómica y vitivinícola, mediante el envio de varias muestras de sus referencias principales.
Tocaba aperitivo, y para ello nada mejor que armonizar encandilando a las papilas.
Los lomos de pez espada en aceite de oliva, con una base oléica de poco más del treinta y tres por cient, fuente de Omega3 y aditamento de sal, se convierten en un producto alimenticio gourmet, sabroso, con el que el mar se acerca a nuestros hogares, con buenas dosis de calidad.
La Organización de Palangreros Guardeses no deja al azar este aspecto. De hecho colaboran con el Departamento de Tecnología de los Alimentos de Ourense, que a su vez depende de la Universidad de Vigo. La unión hace la fuerza y de esa colaboración ha surgido el afán por mejorar, con afinamiento del proceso de envasado, estudiando el recetario tradicional y adaptándolo al presente, buscando que siempre sea la calidad quien prevalece.
Sabor óptimo del pescado, con el aliciente del aceite de oliva bien marcado, y la textura y el tamaño de los lomos en gratificante condición.
El Xiphias Gladius, nombre de la especie basado en la clasificación legendaria del científico sueco Carlos Linneo, es un pez con pico largo y afilado, cuya carne en conserva puede tener ciertas similitudes con el atún, aunque siempre defiendo la propia identidad de cada especie, ya que las comparaciones casi siempre, ya se sabe; resultan tediosas, cuando no odiosas.
En resumen, un buen producto que además he osado acompañar de unas guindillas en aceite, caseras; aportadas por una buena amiga de las que dominan los fogones y las experiencias de elaboración culinaria con auténtica maestría.
Mgnífica pareja, plena conjunción.
Para escoltar este pincho, he elegido un vino blanco de la denominación Ribeiro, elaborado a partir de una fusión varietal de treixadura y godello, el Gran Alanís en edición de añada 2012.
Tras un inicial prensado, se enfría el mosto obtenido durante un día, para proceder después a la fermentación alcohólica, con trasiegos posteriores y una estabilización por frío.
En copa parada exhibe un color amarillo pajizo con reflejos verdosos.
La nariz habla de fruta blanca con hueso, manzana verde y lichis, con puntos florales en segunda instancia. Boca jugosa, con la nota de fruta marcando el avance, acidez limpia desplegando buena dosis de frescura, envolvencia, con una retronasal cítrica y de manzana golden, punto de ciruelas claudia y lichis, pétalos de flores blancas, jazmín. Nota final herbácea muy suave.
Goloso, equilibrado, con finura en el recorrido y buena prolongación.
Lo califico en esta añada 2012 como muy recomendable.
Los Ribeiro de antaño, que algunos infames consumidores desprestigiaron en base a prejuicios esnobistas, tienen en este Gran Alanís a un príncipe vengador, que blandiendo la espada de la fruta, deja sin argumentos a los sabelotodo.
Magnífico aperitivo este de la entrada de hoy.
Recomiendo probarlo.

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