domingo, 16 de febrero de 2014

Vignobles Orliac Bergerie de L´Hortus Rosé 2012 y Classique Rouge 2012.



De mi pasada visita a la feria bordelesa Vinexpo 2013, rescato estas dos referencias de la misma bodega, una de las cuáles, la correspondiente al rosé pude catar tiempo atrás, figurando en este mismo blog la entrada correspondiente, con fecha diecinueve de octubre de 2011. Aquel rosé de saignée en edición de añada 2010, me resultó pleno en viveza y frescura, con muy buen reporte de fruta y con un sello de roca húmeda que reflejaba toda la personalidad iconográfica de los riscos de Pic Saint Loup, zona en donde se asienta este dominio vitivinícola.
Lo pimtoresco de la etiqueta del rosé hizo que viniera a mi cabeza aquel recuerdo, y me dispuse a catar, entre la muchedumbre y en los pasillos de Vinexpo, dos de las etiquetas de L´Hortus.
Comenzando con el rosé, hablamos de un vino facultado a partir de una fusión varietal de garnacha, al cincuenta por ciento; con treinta por ciento de syrah y veinte por ciento de mourvédre, armando un prensado directo y un débourbage en frío, con el proceso de fermentado que se prolonga durante un periodo de tres a cuatro semanas. Permanece despues cuatro meses en depósitos, antes de salir al mercado.
Copa parada que muestra un color rosa grosella, con algunos reflejos fresa, nariz que desprende sensaciones frescas de frutos rojos maduros, tiempo cítrico suave, notas de sandía y granada, avanzando con evocaciones de fina mineralidad.
Buena complejidad, siendo unos de los rosé más expresivos de cuantos he podido catar en los últimos tiempos.
Boca sabrosa, bien alineada con las notas de acidez, fruta fresca; crepitante en su progresión hasta alcanzar el paladar. Es alegre, con nota media alta de vinosidad. Refrescante en su paso, con la retronasal que envía recuerdos de frutos rojos del bosque, fresa, manzana roja y sandía, flores rojas y un peso específico en el final que recuerda a roca húmeda.
A diferencia de la añada 2010, esta es menos silvestre, no recoge sensaciones de matorral, y me ha gustado más que aquella. La califico entre muy recomendable y más que muy recomendable.
Respecto al rouge, classique en edición de añada 2012, se trata de un vino bautizado en base a una fusión varietal de syrah, mayoritaria en un sesenta por ciento; veinte porcentual de mourvédre y misma proporción de garnacha. Tras la vendimia, se procede al despalillado y prensado ligero, con un periodo posterior de entre diez y treinta días en depósitos, dependiendo de la madurez de cada varietal. La crianza se desarrolla en depósitos durante doce meses en el caso de la garnacha y la syrah, mientras que la mourvédre lo hace en barricas de madera de roble francés.
Vino que en copa parada muestra un color apicotado intenso, con reflejos violáceos.
Nariz que aporta muy buena traza de fruta, con un buen perímetro aromático mineral, dando también algunas señales balsámicas y florales.
Boca que se abre con pulpa de fruta, buen punto de acidez, que se despliega aportando frescura, envolvente y sabroso. Un buen primo vinoso del rosé, pleno en viveza. Buena persistencia, con la retronasal que llega abriendo evocaciones de arándanos y cerezas, pétalos de flores rojas y violetas, punto de salinidad que se conjuga junto a un punto mentolado, este muy ligero.
De su franqueza surge su distinción, juvenil, pero distinción a fin de cuentas.
Lo califico en esta añada 2012 como muy recomendable.
Un gusto poder catar vinos como estos en una feria del presumible glamour clasicista y de madera, como es Vinexpo.
Chapeau, L´Hortus...

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