lunes, 24 de febrero de 2014

Pagos de Indalia Pinot Noir 2011.


Mi agradecimiento a los responsables de la bodega Pagos de Indalia, por su desinteresado envio de muestras, al objeto de mi cata y análisis personal.
Es un placer contar en mi espacio de cultura vitivinícola con una segunda bodega de la Ribera del Andarax, viñedos de alta montaña, con frutos que se vendimian en parcelas localizadas en una altitud de mil metros, en terrazas con suelos de composición pizarrosa.
Habida cuenta de lo abrupto del terreno, se utilizan mulas de carga para el transporte del fruto a la bodega.
En el caso que nos ocupa en la entrada de hoy, estamos delante de un monovarietal de pinot noir, en cuya elaboración se empleó el sistema de gravedad, ello teniendo presente que la bodega está edificada en cuatro plantas, una por cada fase : selección, molturación, fermentación y embotellado.
Tras la vendimia nocturna, y con el fruto en bodega, se procede a un primario encubado de depósitos de acero inoxidable, lugar en donde se acomete la fermentación alcohólica bajo control de temperatura. Posterior maloláctica en barricas de madera de roble francés y americano, acreditando después una crianza en barricas de roble francés, por un periodo que el enólogo de la bodega decide en función de su particular criterio. Clarificado final a base de claras de huevo.
El vino exhibe en copa parada un color cereza limpio y brillante, indudable perfil de la varietal pinot noir. En nariz asoma en el comienzo un punto cerrado, que precisa de tiempo y apertura, para lograr que brille la fruta. Tras unos minutos de agitación de la copa, anuncia evocaciones de confitura de fresas y cerezas, punto cítrico ligero, con sensaciones florales oscuras, algunos especiados dulces y un tono tostado.
La boca se abre con diligente fluidez, avance con una buena traza de acidez, frescura en el recorrido, la fruta bien marcada, con los taninos finos y goloso, media alta persistencia. Retronasal que habla de fresas, cerezas y grosellas, traza de mermelada, violetas y lavanda, una huella cítrica y un fondo en el que encuentro una evocación a matorral de monte bajo.
Tiene perfil de sutileza, y siendo una pinot noir de carácter, considero este Indalia en edición de añada 2011, puede dar mayores cotas de gloria con un tiempo adicional de guarda en botella, tal vez me gustaría volver a catarla en un plazo de año y medio más y en adelante.
En su presente, lo califico entre recomendable y muy recomendable.

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