miércoles, 19 de febrero de 2014

Bodegas Lan Duquesa de Valladolid Verdejo 2013.



Mi sincero agradecimiento a los responsables de Bodegas Lan, pot su desinteresado envio de esta muestra del Duquesa de Valladolid, un verdejo en edición de añada 2013, vino que recuerda en su llamativa etiqueta la inglesa época victoriana, con una colección de sombreros que hacen gala de la peculiar y legendaria costumbre de las damas británicas en cuanto a tocados, escarcelas, canotiers y demás variantes existentes para adornar la cabeza.
Recién salida al mercado esta añada correspondiente a la cosecha 2013, y con la denominación Rueda marcando protagonismo, se trata de un vino en cuya elaboración se han utilizado frutos de verdejo, seleccionados de unos viñedos con una edad media de quince años.
En copa parada ofrece un color amarillo pajizo y brillante, con reflejos verdosos.
No me canso de repetir que en el mercado abundan los verdejos, y que suelo identificar los mejores respecto a los otros, con la simple ayuda de la paciencia aromática. Un verdejo siempre suele dar tras el descorche una potente intensidad aromática, a veces hasta demasiado fuerte. La primera aproximación tras el descorche, no suele contar para mi, más que para adornar mis fosas nasales con un golpe de efecto, mucha fruta y flor. Pero es la segunda aproximación la que más valoro. Siempre y cuando no me hayan aparecido testigos aromáticos evocadores de sudor, considero que el verdejo que tengo delante merece la pena. Pero es a partir de unos segundos más de paciencia, y en esa segunda cercanía a nariz, cuando el vino se modera, se doma; y comienza a expresar con finura y distinción.
Este Duquesa de Valladolid 2013 comienza intenso, con fruta blanca de hueso y tropical marcando la escena, acompañadas de flores blancas y amarillas. Tras esos segundos adicionales, vuelvo a la copa, y en efecto, se ha suavizado su intensidad, apuntando en mi agenda puntos cítricos ligeros, pomelo amarillo; con lichis, piña y melocotón de viña, guiños florales y herbáceos. En fin, buen equilibrio en el aroma.
La boca es suave en el arranque, con sensaciones golosas y una buena traza de acidez, refresca en el avance, siempre la fruta protagonista, con textura untuosa de media seña.
Retronasal que abunda en pomelo, lichis, piña y melocotón, con acacia y pétalos blancos de rosas, fondo de hierba fresca y un punto de salinidad, que prolonga sensaciones.
Es de los verdejos buenos.
Lo califico en esta añada 2013 entre muy recomendable y más que muy recomendable.

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