martes, 21 de enero de 2014

François Lurton Piedra Negra Torrontés 2013.


Vino catado durante mi asistencia a la feria bordelesa Vinexpo, en su edición 2013.
Lo de la uva torrontés nadie me lo sabe explicar con certeza. Según algunos de los consultados, es una casta de vitis vinífera originaria de Galicia, de hecho se identifica, tras ese apelativo, con la más reconocida por estos lares, albariño.
Sin embargo, la otra versión, que a mi me resulta más cualificada, hay un torrontés español, el ya mencionado; y otro argentino. En este caso, François Lurton, elabora este monovarietal con la casta torrontés riojano, un cruce entre moscatel de Alejandría y criolla chica, que está considerada en la vitivinicultura argentina como una cepa iconográfica, al igual que los vinos a los que da vida.
He visto, no sin cierto disgusto, que en nuestra querida España se comercializa este vino, llevando al cliente al error de considerarlo como un monovarietal de la torrontés albariño, circunstancia esta que desvirtúa su personalidad, al menos en cuanto a la información que se transmite al consumidor.
La torrontés riojana se cultiva normalmente en suelos ubicados en altitudes que pueden alcanzar más de los mil metros.
Aclarado este punto, percibí un vino que en copa parada muestra un color amarillo pálido, con algunos reflejos acerados, mostrando en su aproximación a nariz recuerdos de fruta cítrica, un punto de melosidad, despliega frescor aromático, dejando una puerta bien abierta a una profusión de tonos florales, que comprenden desde acacias a flor de naranjo.
Magnífica exhibición de perfume.
La boca es sabrosa desde el origen, justificando frescor frutal, amplitud en el recorrido, textura plena en condición untuosa, dejando notas melosas en la cercanía con el paladar, esbozando una franca sensación de persistencia, punto envolvente.
No es un vino dulce ó semi dulce, y sin embargo, y a través de puntas frutales y florales, deja una huella marcada de cierta golosidad, que a ciegas podría llevar a ser considerado, ¿tal vez? como un semi dulce.
Sabroso, pide una segunda copa. Retronasal que aporta notas de limón y naranja, acacias y azahar, un guiño suave de almendra sin tostar, mostrando una buena longitud de llegada.
Un gran vino, que en esta añada 2013, merece la calificación de entre muy recomendable y más que muy recomendable.
Qué viva la torrontés riojana...

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