lunes, 27 de enero de 2014

Cata vertical Château d´Agassac (2006, 2007, 2008, 2009, 2010, 2011 y 2012).









Quiero agradecer el detalle de los responsables de este dominio vitivinícola bordelés, consistente en el envio de varias muestras de sus referencias, una por añada; a fin de que consensuara una cata vertical, que pude finalmente disfrutar en compañía de un grupo de buenos amigos de la localidad riojalteña de Haro.
Château d´Agassac es una bodega que acredita la existencia del edificio que la alberga en el siglo XIII, si bien el primer propietario conocido y documentado es Guillaume-Raymond d´Agassac, Señor de Blanquefort. Tras pasar por varios propietarios, siendo los más destacados, Henri y Philippe Capbern-Gasqueton, en la década de los años sesenta y hasta 1.996; es en este último año cuando la compañía Groupama se hace con los designios de la bodega, emprendiendo un importante esfuerzo de renovación.
En la actualidad el dominio cuenta con cuarenta y tres hectáreas de viñedo en propiedad, basado en una parte mayoritaria de viñas de las varietales merlot y cabernet sauvignon, con una menor proporción de cabernet franc. Las cepas acreditan una antiguedad media de veinticinco años.
El bello entorno del château ha facilitado que sus responsables apuesten por una labor de enoturismo, que comparten junto a la elaboración de sus referencias.
La maduración se lleva a cabo en barricas de madera nueva de roble francés, alternando con una parte complementaria de esa crianza, en depósitos de acero inoxidable. Las tonelerías que sirven material a la bodega son, entre otras; Miquel, Doreau, Cadus y Berthomieu. El tiempo de envejecido suele prolongarse entre doce y quince meses, siempre en función de las características de cada añada.
La primera etiqueta de la bodega tiene la calificación Cru Bourgeois desde el año 1932.
Dispuesto a comentar mis impresiones sobre cada añada, debo manifestar ante todo que se trata siempre de un vino de perfil más bien fluído, sin exceso de concentración vinosa, ligero en el paso, fácil de beber. Hago esta aclaración, ya que muchas veces nos hacemos una idea errónea y premeditada sobre una etiqueta, que luego; no se corresponde con lo que uno aventura a catar.
La añada 2006 se elaboró con una proporción del cincuenta y seis por ciento cabernet sauvignon, con el aporte restante de merlot, manifestando en copa parada un color rojo picota con reflejos grana, dando en nariz recuerdos de fruta roja madura, alguna seña floral en segunda instancia, dejando para el final tonos tostados muy suaves y una percepción de fina mineralidad, no demasiado intensa.
Boca fluída desde la entrada, diría que es un vino en añada sutil, no recargada, avanzando con finura, taninos golosos y muy finos, traza de acidez en clave media. Es probable que sea la añada de cuantas caté, que más sensación me dió en cuanto a largura y persistencia. La retronasal abunda en ciruelas rojas, tonos tostados procedentes de la madera, y un final láctico y mineral.
Califico esta añada como recomendable.
La añada 2007 acredita una fusión de las mismas varietales, siendo esta vez la cabernet sauvignon proporcionada en un cincuenta y dos por ciento, dejando el resto para la merlot.
En copa parada exhibe un tono rojo picota con reflejos púrpura y grana, con la vía nasal que despliega sensaciones de fruta roja y negra maduras, con un efecto más licoroso que en la añada 2006, e incorporando esos matices de arándanos y moras, que no percibí en la añada anterior. No aporta mucha más carga de complejidad aromática, si bien en una segunda aproximacion se distingue un suave tono especiado, no presente tampoco en el vino de la cosecha anterior.
Boca no tan marcada en dulzor frutal como la correspondiente al 2006, la acidez un tanto más crepitante, aunque noto un leve punto de desequilibrio y falta de prolongación. De todas, es la añada que menos me convenció. Taninos algo trémulos, con la retronasal que repite frutas rojas y negras maduras, y un punto especiado, pimienta. No demuestra la misma condición mineral que la añada 2006. Lo califico como aprobado justo.
La añada 2008 se elaboró con una proporción de cabernet sauvignon del cincuenta y cinco por ciento, dejando otra vez, el resto, para la merlot. Más consistente que la 2007, pero menos que la 2006.
Color rojo picota, con reflejos púrpura. Nariz con frutos rojos y negros maduros, especiados dulces y un novedoso punto balsámico, que se despliega compartiendo escena con cierta aromática láctea.
La boca comienza con marcada sutileza, un punto de dulzor no muy prolongado, traza media alta de acidez, taninos finos y golosos, con una nota amargosa débil. Media persistencia, en su retronasal aparecen sensaciones de ciruelas rojas y arándanos, un punto de mora de mata, vainilla y apunte mentolado muy fino. Acredita a mi juicio, mayor intuición personal de extracción que las añada anteriores. La califico como recomendable.
La añada 2009, idénticas proporciones que en 2007, con un cincuenta y dos por ciento de cabernet sauvignon; la más marcada de todas por la madera. La nariz apunta sensaciones de fruta roja madura, con especiados intensos y ahumados de más suavidad. La boca arranca con un buen punto de dulzor, trazando una linea de acidez de media intensidad, con los taninos golosos y finos, buena persistencia. Cómodo en el avance, despliega en la retronasal evocaciones de ciruelas rojas, vainilla y pimienta, dejando en el final un buen tono de salinidad. No es muy concentrado, pero en cambio demuestra mayor acople de fruta y madera que las añadas anteriores.
La califico entre aprobado y recomendable.
Añada 2010, que repite la misma proporción que 2007 y 2009, dibujando en copa parada tonos rojo picota con reflejos violáceos. Nariz con perfume frutal rojo maduro, especiados ligeros, algunas notas de caramelo de fresa, floralidad y un tímido punto de mineralidad.
La boca es sabrosa en el arranque, despliega una sustanciosa nota de acidez, con los taninos golosos y pulidos, media seña de persistencia. Es probable que sea la añada que demuestra mayor equilibrio en cuanto a complejidad, siempre la fruta en primer término, pero deslizando notas elegantes procedentes de la madera, aunque aún con necesidad de mayor evolución. Buen tono de sutileza, y diferenciándola de las anteriores, añado en la vía retronasal un apunte cítrico, completado con evocaciones de fresas y ciruelas rojas, guiño de mina de lapicero, y muy suaves ahumados y tostados. No evidencia mismo nivel de extracción que la añada 2008.
La califico como recomendable.
Añada 2011, también con una cincuenta y dos porcentual de cabernet sauvignon, dejando la cantidad restante para la varietal merlot. Color apicotado con reflejos púrpura, nariz que precisa de mayor tiempo de guarda en botella para expresar todo el potencial aromático posible, fruta roja con nota de sazón, muy suaves señas especiadas y ahumadas, con un guiño insinuando caramelo de café con leche, florales sensaciones.
Boca que se muestra desafinada aún, no hay demasiados motivos de dulzor en el arranque, acidez prolongada, con los taninos alzados y una leve astringencia. No parece demasiado intenso, la fruta dominante, media envolvencia. No recrea largura, percibiendo en la retronasal notas de ciruelas rojas y cerezas, sin presencia de la fruta negra de otras añadas anteriores; té rojo y vainilla, con un final más ahumado, balsámico y láctico que mineral.
La califico entre aprobado y recomendable.
La añada 2012, catada en primeur, presenta un cincuenta por ciento de merlot, cuarenta y siete por ciento de cabernet sauvignon y tres por ciento de cabernet franc. Acostumbrado como estoy a catar de barrica y en edición primeur, creo que es la añada más tánica de todas, no ya sólo por su obvia condición de vino menos afinado, sino por una evidente sensación de astringencia, y de mayor concentración. Ese amargor que incide en las encías se demuestra con creces en esta añada 2012, dando buenas sensaciones de fruta roja y negra maduras, indudable intuición personal de extracción, acredita mayor personalidad y tal vez, carácter, que el resto de sus hermanas.
Copa parada que dibuja un color apicotado de cierta intensidad, con reflejos violáceos. Nariz en donde aparecen sensaciones de fruta, apuntes florales, dejando en el fondo un aún tenue punto de mineralidad. Boca que arranca con profundidad y que denota sustancia, amable en el avance, con los taninos alzados y amargosos, declaración de intenciones de futuro. Es pronto para degustarlo, le falta afinación. En todo caso, apostaría por ella, más que por cualquiera de sus compañeras.
Prende en la retronasal concepto frutoso, sensación floral que surge tras un segundo trago, insinuaciones balsámicas muy suaves. En el epílogo, destapa una esencia de mineralidad.
La califico en primeur entre recomendable y muy recomendable. Veremos hasta donde es capaz de llegar.
Creo, en resumen; que las añadas 2010, 2011 y 2012, precisan de un tiempo mayor de guarda responsable en botella, para terminar de expresar todo aquello de lo que pueden ser capaces.
En cualquier caso, de todas me quedo con la primeur 2012 y con la correspondiente al 2008.
Repito mi agradecimiento a los responsables de esta bodega, así como mis excusas por no haber publicado antes esta entrada, que tenía pendiente en mi agenda, desde un tiempo atrás.



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