martes, 28 de enero de 2014

Bodegas Augusta Bilbilis Samitier Garnacha 2008.




Vino monovarietal de la casta garnacha catado y degustado gracias al aporte desinteresado de un buen amigo mio, enólogo de profesión; que quiso compartir conmigo las excelencias de esta botella.
De hecho y aunque mi crónica llega con retraso, tuve a bien incluir esta referencia en mi lista de vinos recomendados para la Navidad del año 2012.
Elaborado con frutos procedentes de viñas que acreditan una antiguedad de entre cuarenta y cien años, asentadas en terrenos de composición arcillosa y pizarrosa, dando cuenta en su maduración de ocho meses de estancia en barricas de madera de roble francés.
Perfil de pequeño elaborador, con un dibujo en copa parada que exhibe un tono apicotado de buena intensidad, con reflejos violáceos.
En la aproximación a nariz, muestra un comienzo tímido, que poco a poco va relajándose y empezando a expresar. Hay fruta roja madura, con punto ahumado y láctico en segundo plano, sensaciones de caramelo de fresa, punto silvestre con recuerdos de matorral de monte bajo y botánica.
Un vino que durante su arranque en boca despliega buena sustancia varietal, golosas sensaciones que resultan prolongadas, con buena pulpa, marcando una linea de acidez esbelta, imprimiendo viveza en el paso, taninos aún un tanto alzados, insinúa un tono de astringencia no excesivo, pero presente.
Acredita buen tono de extracción, con seña de amplia persistencia.
La retronasal habla de frutos rojos maduros, fresa y cereza; ampliando su personalidad con motivos florales muy finos, y acabando con especiados dulces, cremosidad y una suave sensación de matorral.
Lo califico en esta añada 2008 como muy recomendable. Cuando lo caté, aún precisaba de cierto tiempo adicional de guarda en botella. Hoy en día presumo que estará bien afinado, siempre y cuando quede alguna botella sin descorchar.

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