martes, 28 de enero de 2014

Armonías : Conservas La Receta Pulpo y Cava Vilarnau Brut Rosé.






Mi agradecimiento sincero a estas dos empresas de alimentación por su envio desinteresado de muestras. Por un lado, Cava Vilarnau, parte del Grupo González Byass; un clásico de Sant Sadurní, que aporta a esta armonía, su cava brut rosé, elaborado a partir de una fusión entre las varietales trepat, mayoritaria; y pinot noir, espumoso que acredita un crianza de dieciocho meses y que se desenvuelve con facilidad, marcando en copa un color rosa grosella con reflejos asalmonados. Nariz de media intensidad, suave, reflejando memoranzas de frutos rojos ligeramente licorosos, señas de flores rojas y algunos matices de bollería, en menor intensidad.
La boca se muestra fina, con el carbónico que va de más a menos, desplegando cierta esencia de calidez. La acidez empieza con timidez, para después enviar mejores notas, frescura en el paladar, con un punto cítrico que impera en la retronasal, exhibiendo recuerdos de frambuesas y pomelo, con un claro tono de amargor, que despunta hacia el final. Hay alguna punta floral y herbácea, aunque siempre rezagada.
En cualquier caso, es un cava rosé comercial, no excelso en cuanto a complejidad, pero si con una sugerente clave de frescura y fruta, que se ve envuelta en determinados momentos por un manto de cremosidad y levaduras.
Lo califico entre recomendable y muy recomendable.
He unido el buen repertorio frutoso que aporta este espumante, con un pulpo de la empresa conservera almeriense La Receta, elaborado con un aporte de ajo, almendra, aceite de oliva, pimentón, pimienta, cominos, clavo, cúrcuma y agua, y que responde a una receta familiar, que los hijos heredaron de su madre, y quisieron compartir con sus clientes.
Es un pulpo andaluz, procedente de la misma Costa de Almería, abierta al Mediterráneo, con sedes playeras tan destacadas y a veces poco conocidas como Balanegra ó Guardias Viejas, con la huella de los fenicios impresa en Adra, ó con los acantilados del oeste, cerca de Aguadulce.
Tiene una buena textura, firme pero no duro, con un buen punto de pimentón, la almendra y el ajo escoltando y dejando su huella, aunque como opinión personal, creo que, al menos en el frasco de cristal que me ha tocado en suerte; tiene un punto al alza en cuanto a salado, que tal vez se podría afinar un escalón hacia abajo.
Los trozos de pulpo son generosos, el conjunto se muestra sabroso y contundente, no es una conserva remilgada. El matrimonio se muestra pleno, con la frescura y la personalidad de la fruta acompañando bien al tono marino, un guiso que puede calentarse en la sartén ó, que también lo he catado así; simplemente tal y como aparece tras levantar la tapa.
Una buena armonía, que a buen seguro hará las delicias de cuantos quieran unir en destino gastronómico, dos referencias de nuestra cultura culinaria.


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