domingo, 1 de diciembre de 2013

Rioja, por siempre en la memoria (Discurso de Investidura como Cofrade de la Cofradía del Vino de Rioja).


Dicen de Rioja que es tierra privilegiada para cultivar viñedo y elaborar vino. Del conflicto eólico entre los vientos del Norte y el Abrego mediterráneo, nacen buenos frutos, llegados a este mundo para magníficos macerados, fermentados y madurados.

Hoy que somos investidos con la capa de cofrades iluminamos este HONOR con una luz especial, la del orgullo íntimo y personal  de ser reconocidos y de vislumbrar por delante un futuro de defensa de los valores y virtudes que rodean a la denominación de origen. Se hace efectivo en el día de hoy un sueño, que no es otro que el de ser elegidos para que el nombre de Rioja vaya un poco más ligado, si cabe; a nuestra existencia. Rioja es un campo de sueños, un lugar que en lo geográfico enamora, y en lo telúrico, apasiona. Son sus paisajes merecedores de poemas y narrativa, de visitantes y admiradores. Son sus vinos, santo y seña de ilusionados catadores, ilustres paladares.
Defender la identidad RIOJA es para quienes de un modo u otro llevamos años en esta hermosa singladura de la cultura vitivinícola más que placer, honor. De hoy en adelante, la función de los nuevos cofrades, será la de insistir en el amor y la entrega personal por el vino de Rioja, defendiendo y protegiendo su identidad, esa personalidad tan ilustre, legendaria y característica. En un mundo abierto como es el presente, muchos se preguntan que medios hay que utilizar para situar al Rioja en el sitio que merece. Se ha ganado mucho camino en ese sentido, aunque aún quedan matices pendientes por lograr.
Para vender un producto con éxito primero hay que amarlo, saber transmitir pasión por él. De ese modo tendremos ganado medio camino. De todas las bodegas que uno visita, siempre quedan en el recuerdo algunas más que otras, y les puedo garantizar que eso no se debe únicamente al escenario contemplado, a la calidad de los vinos catados ó al paisaje de viñedo que rodea a la bodega.
La pasión que transmite la persona encargada de enseñar la bodega, el anfitrión del momento; es parte relevante en que el recuerdo sea aún más firme y perdure. Lo mismo sucede cuando nosotros los catadores y escritores de vino reflejamos esa pasión en nuestras fichas y crónicas de cata. La divulgación de cualquier cultura adquiere mayores cotas de persuasión, cuanto mayor sea la carga de pasión que se transmite. Esa pasión, ese amor; es una fase primaria y necesaria para alcanzar más elevados escalones en la larga escalera que lleva al éxito comercial.
Rioja es más que una denominación de origen, es un lugar privilegiado, lleno de grandes profesionales y legendarias bodegas con pasado, presente y futuro, un legado cultural que va pasando de generación en generación, y que esta Cofradía defiende con uñas y dientes, pero también con la pasión que antes he mencionado.
Ser cofrade del vino de Rioja debe ser antes que nada un fruto a madurar, una viña joven que crezca rodeada de compañeras de edad, y de otras viñas viejas, una pasión que florece a diario en un mercado en donde el resto de denominaciones y apelaciones compiten con nosotros, desde el respeto que otorga la admiración hacia la ejemplaridad.
Rioja precisa mayor unidad de acción, menos recelos y más conjunción, buscando vías de colaboración, criterios uniformes al menos en lo que respecta a la defensa de la denominación, apoyos incondicionales de nuestras autoridades políticas, porque en verdad les digo que lo nuestro es un brillante tesoro. La Rioja del bon vino, esa Rioja a veces gran desconocida, ese valor cultural muy ligado a la historia, esa tierra milenaria sobre la que se asienta el viñedo, merece soldados vinosos que combatan el aburrimiento, los tópicos y las infantiles diferencias de opinión. Para vender vino, primero hay que amarlo. Para vender una imagen, también. Y en ese camino, avanzaremos todos los que amamos el vino y a Rioja y hoy recibimos este honor.
En plena revolución tecnológica y de la comunicación, algunos hemos apostado por una divulgación serena y sincera, buscando los cauces y usando las herramientas precisas para adaptarnos al presente. Se hace necesario e imprescindible avanzar en las vías que nos aporta  un medio como Internet para acompañar viajes y logística, insertando contenidos que lleguen al público, que informen con rapidez y que animen a la participación. Dar la espalda a esta realidad, es ya vivir en el pasado. Mi función como catador, escritor y divulgador se orienta en esta linea profesional.
Bebamos pues de las fuentes de Rioja y sigamos disfrutando de un día emotivo, alegre y que para algunos de nosotros será memoria viva hasta que Dios decida llevarnos de este mundo.
Quiero dedicar este instante de gloria personal a mi familia, a mi abuelo Fausto, con el que bebí un vaso de vino por vez primera en mi vida, a mis padres Juan y Karmele, que me enseñaron a apreciar la cultura vinícola y gastronómica, a mi esposa Ana, por su ayuda en la divulgación de esta cultura, y mis dos hijos Juan y Carlos, por la paciencia que me demuestran con mis monólogos de cata y escritura, y de reflexiones en voz alta en torno al vino.
Un fuerte abrazo de fraternidad con todos los presentes y con los pasados que ya no están, aunque seguro que no faltan en nuestros corazones.

Juan Cuatrecasas Asua. Haro, 30 de Noviembre de 2013.

6 comentarios:

  1. Te lo mereces. Estas ayudando a divulgar Rioja y eso te honra. Ahora sigue con esa ílusion como la que empezaste.gracias por hacer la labor que estas haciendo. Un saludo y enhorabuena

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  2. Muchas gracias por tus palabras Es amor por el vino y por ende por Rioja Un abrazo

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  3. Enhorabuena Juan! Me alegro que seas Cofrade, Precioso discurso!

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  4. Mi más sincera enhorabuena, amigo Juan!!
    Un fuerte abrazo,
    Jordi Melendo

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    1. Gracias Jordi No había visto tu comentario Un placer siempre Saludos!

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