jueves, 19 de diciembre de 2013

Château Phélan Ségur 2007 y Frank Phélan 2007.


Dos etiquetas de la misma bodega, vinos catados durante mi pasada asistencia a la feria bordelesa Vinexpo 2013.
La vez primera que pude enfrentarme a un Château Phélan Ségur fue en Burdeos, edición primeurs de la añada 2010, un vino principal del dominio que califiqué como muy recomendable y que me pareció noble y sincero, bien trazado bajo el mando de Véronique Dausse.
La segunda vez que me topé con las referencias de esta bodega bordelesa, tuvo lugar durante mi asistencia al Decanter Fine Wine Encounter londinense del año 2011. El vino principal del château, correspondiente a la añada 2001, la segunda etiqueta relativa a la cosecha 2008.
El primero, calificado como muy recomendable. El segundo, también.
Aunque recuerdo que el Frank Phélan del 2008 causó en mi una más que grata impresión, fino y elegante, altivo y orgulloso, con oropéndolas de fruta, clase y profundidad.
En esta ocasión, y en Vinexpo 2013, pude saborear la añada 2007 de ambas referencias.
Château Phélan Ségur 2007, excelsa complejidad, con un color apicotado con reflejos grana e incipientes rubídeos, danza en la nariz un recuerdo pleno de fruta roja madura en sazón, especiados dulces y tabaco en segunda instancia, aparejando al final una esencia de fina mineralidad, notas de tierra mojada.
La boca es amplia y equilibrada, sugerente y con un tono de rusticidad cuando el vino alcanza el paladar, tiene señas de dulzor y acidez bien combinadas, taninos golosos y pulidos, se estira con una persistencia amable, elegante y suave.
La retronasal habla de ciruelas rojas y frambuesas, con vainilla y pimienta negra, notas de ebanistería y barnices, con un firme punto de tabaco, desplegando esencias de salinidad y fino amargor en la parte final de la cata. Su virtud, la consistencia vinosa, el volumen y un perfil de vino bordelés elegante.
Lo califico en esta añada 2007 entre muy recomendable y más que muy recomendable.
En cuanto al Frank Phélan en misma añada, se muestra más sutil en cuanto al aporte de madera, no en vano acredita doce meses, menos tiempo que su hermano mayor; con el color en copa parada exhibiendo un tono apicotado con reflejos grana, nariz en donde la fruta predomina en tono rojo y negro, madura; con algunos pétalos de flores rojas, especiados y una huella balsámica.
La boca es ampulosa, con el arranque de dulzor frutal en densa seña, buen desarrollo de la linea de acidez, más expresión de frescura que en el Phélan Ségur 2007, taninos golosos y finos, seña de media alta persistencia, se muestra rotundo.
En la retronasal hay evocadores recuerdos de ciruelas y cerezas, punto de licorosidad, con especiados y balsámicos, aunque estos últimos no demasiado marcados.
Me gustó más el Frank Phélan del 2008. Califico este como recomendable.
En cualquier caso, una gozada siempre catar vinos de una bodega como la presente.
Saint-Éstéphe y su legendaria estructura tánica son siempre un placer para el catador.

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