domingo, 15 de diciembre de 2013

Bodegas Cándido Hernández Pío Calius Blanco 2012.



Mi agradecimiento cordial a los responsables de esta bodega canaria por su desinteresado envio de muestras, siendo esta correspondiente al Calius en edición de añada 2012, la segunda que me dispongo a comentar, tras su pertinente cata.
Estamos delante de un vino blanco elaborado a partir de una base varietal de marmajuelo, con algunos aportes menores de malvasía, frutos procedentes de las fincas con las que la bodega cuenta en Candelaria, situadas en una altitud de ciento cincuenta metros.
En copa parada muestra un color amarillo pálido con algunos reflejos dorados y rosados de menor intensidad. Nariz golosa, con la fruta predominante, algunas señas florales, plantea cítricos, fruta blanca de hueso y un tono más apagado de fruta roja. Final ligeramente especiado.
La boca es sabrosa en el arranque, desplegando la acidez con soltura y buena prolongación, ofrece buena intensidad, textura untuosa, hay volumen y equilibrio.
Retronasal que nos habla de ciruelas verdes y rojas, y que despliega la crepitante escena que dibuja en copa el vino tras el descorche, manzana y granada, con un suave matiz láctico en segunda linea, proveniente del poco tiempo de estancia en madera.
Final de sugerente amargor que alarga el aporte de complejidad.
Caray con la Marmajuelo...
Un vino sabroso, que hace salivar, intenso y que me ha gustado mucho.
Lo califico en esta añada 2012 entre muy recomendable y más que muy recomendable.

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