sábado, 9 de noviembre de 2013

Tres de CVNE.







Tres lanceros de Cvne, tres vinos catados y degustados durante mi visita con Ezequiel, que me dispongo a comentar. Con María Larrea como presentadora de estas tres botellas, el CVNE Reserva 2009 se presenta con una fusión varietal de tempranillo, mayoritario con un ochenta y cinco por ciento, mazuelo, graciano y garnacha, cinco por ciento cada una de ellas. Diez días de fermentación alcohólica, tras vendimia manual, con una malolactica posterior y una maduración que se lleva a buen término en barricas de madera de roble francés y americano, por un periodo de dos años.
Doce meses en botella antes de salir al mercado contemplan su afinado.
Copa parada que muestra un color rojo picota con reflejos grana. Nariz que se ve poblada de buena nota de fruta roja madura, con perfil acompotado, avanza la punta especiada en segundo plano, con fina sensación de vainilla, un guiño láctico no muy marcado, dando paso después a tostados y una seña final que expresa terrosidad.
Boca que expresa finura, entrada de dulzor frutal, linea media alta de acidez, taninos golosos y gustosos, amplitud en la persistencia, rotundo en su alcance final.
Hay en la retronasal ciruelas y cerezas, confituras y vainillas, ebanistería suave y tostados, prendiendo al final una huella de mineralidad no excesiva, sí sugestiva.
Un vino que seguirá progresando en botella, pero que a la fecha ya deja una clara personalidad y un buen punto de elegancia. Lo califico en esta añada 2009 como muy recomendable.
Viña Real Oro Reserva 2007, con la casta tempranillo como protagonista principal, con porcentajes de graciano, mazuelo y garnacha que en suma de las tres alcanzan un nueve por ciento. Veintidós meses en barricas de madera de roble francés y americano en porcentaje paritario.
Copa parada que exhibe un color apicotado con reflejos grana y algunos suaves purpúreos, tiene una nariz que imprime aromática de fruta roja madura, más en clave sazonada, evocando especiados y cremosidad, tiene un punto cafetero. Un tanto abundante en sensación de madera al principio, según agitamos la copa deja mayor protagonismo a la fruta.
Arranca en boca con buen dulzor, frescura en el paso, longitudinal linea de acidez, taninos golosos y pulidos, buena seña de persistencia, con la retronasal amplificando las señales de la fruta roja, dejando evocaciones de ciruelas rojas y grosellas, segundo plano con una buena sensación de especiados dulces y ebanistería.
Más afinado en el presente que el Reserva 2009 antes mencionado, su textura es más fluída y tal vez menos marcada.
Lo califico en esta añada 2007 entre recomendable y muy recomendable.
Por último, el Monopole, vino blanco de CVNE, en edición de añada 2012.
Blanco monovarietal de viura, sin crianza, obtenido mediante un suave prensado y una posterior fermentación en depósitos de acero inoxidable.
Color amarillo pálido con reflejos verdosos, nariz que sugiere recuerdos de manzana verde y pera de agua, con notas de lichis en segunda fila. Boca que despliega un arranque con frescura frutal, dulzor no muy marcado, media traza de acidez, con cremosidad en el paso, dejando en la retronasal más puntos florales que en nariz, con apuntes de manzana y pera, que se confirman.
Con sinceridad, soy más del White de Cvne, que caté en DWCC 2013, y que he comentado en este blog en una entrada reciente.
Califico esta añada 2012 del Monopole como recomendable. Me hubiera gustado mayor sensación de intensidad.
En cualquier caso, tres vinos de una legendaria bodega de Rioja, que merece ser visitada y sin duda, admirada y respetada.

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