viernes, 15 de noviembre de 2013

Granja Nuestra Señora de Remelluri Lindes de Remelluri Viñedos de Labastida 2010.



No hace muchas entradas más atrás de la presente, comentaba mis impresiones de cata respecto al Lindes de Remelluri Viñedos de San Vicente, en edición de añada 2010, catado durante una pasada visita a la bodega.
El juego de desdoblar la referencia Lindes de Remelluri, etiqueta que rinde homenaje a los viticultores que rodean la granja vitivinícola de la familia Rodríguez, aunque pueda parecer una estrategia comercial, responde en realidad al buen hacer de Telmo, un enólogo que busca diferenciar en dos muestras diferentes, las características diversas de dos zonas de Rioja Alavesa, separadas entre sí por muy poca distancia, y sin embargo capaces de dar dos vinos claramente diferenciados.
En efecto, este Viñedos de Labastida en edición de añada 2010, nada tiene que ver con su primo de la Sonsierra.
Es un vino ante todo más suave, sin tanto nervio como el de San Vicente, que contiene en su espíritu las castas tempranillo, garnacha, graciano y viura, que se muestra más femenino, con sugerencias aromáticas y retronasales de flores rojas, sedoso en el avance por boca, aún demostrando un punto exaltado de viveza y acidez que sin duda irá limándose con más tiempo de guarda. Despliega frescura, con una traza de mineralidad, más presente en el final de la cata que en la vía nasal, buena estética en copa parada, taninos golosos y aún algo alzados, buena seña de persistencia, con la retronasal que evoca frutos rojos con una huella de confitura, especiados débiles procedentes de la madera de roble francés en donde madura durante doce meses, punta de licorosidad breve en su llegada al paladar, caramelo de café con leche, un guiño balsámico y tostados y ahumados en clave media.
Es un vino aún sin terminar de afinar, que califico en el presente como recomendable.
Volveré a catarlo dentro de unos meses, y ya les diré...

No hay comentarios:

Publicar un comentario