jueves, 7 de noviembre de 2013

CVNE White 2011.


Uno de los críticos más relevantes de este pais calificó este White de CVNE, como un chispazo de luz en la copa, y tras haber leido tan elevado comentario, tenía yo ganas de llevarme a ojos, boca y nariz la aclamada esencia de la viura riojana, personalizada en esta referencia de una de las bodegas más legendarias de Haro y por ende de toda la denominación Rioja.
Los vinos blancos riojanos empiezan a obtener galardones, lo cuál, tras años de un paradigmático ostracismo, a mi, mire usted; me causa una absoluta satisfacción y todo un orgullo.
Ya era hora que se aprendiera a tratar con estima a la viura, y al resto de castas blancas de Rioja.
Las cosas se hacen mejor que hace décadas, y no cabe duda, como defienden los viticultores de esta tierra de Gonzalo de Berceo; que la leyenda negra que atribuye a la viura pocas facultades vitivinícolas es una inmerecida fama, creada por la ignorancia primero, y por algunas desidias históricas de bodegueros y enólogos.
No es que de pronto haya llovido del cielo el vino de viura, como si Baco hubiera hecho el milagro.
El esfuerzo y el trabajo bien hecho, siempre terminan dando sus frutos.
Este White de CVNE, por ejemplo; un monovarietal que surge de una vendimia con selección de grano, que prende con una primera maceración en frío de seis a ocho horas, prensado suave con el mosto pasando a barricas de madera nueva de roble americano, en las que fermenta por un periodo de entre quince y veinte días, bajo control de temperatura.
Permanencia en lías, con movimientos regulares y posterior embotellado.
En copa parada obtengo un color amarillo suave y pálido, con reflejos verdosos.
Buena intensidad aromática, con una esencia inicial que me envía recuerdos de manzana verde y piña, flores blancas y amarillas, con notas especiadas en la fase final.
Un suave punto balsámico aparece en una segunda aproximación.
Boca que despliega buena traza de frescor frutal, media alta seña de acidez, hay un punto sabroso de dulzor, con una textura grasa de media intensidad, insinúa buena extracción.
En la retronasal aporta recuerdos de fruta blanca y cítricos, estos más intensos que en la fase aromática; limón y flores blancas, punto de hinojo, una seña herbácea ligera.
Un vino que presenta una personalidad ligera, con fluidez en el paso, pero que en su final tiene más intensidad y llegada de lo que parece al inicio.
Lo califico en esta añada 2011 entre recomendable y muy recomendable.

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