miércoles, 6 de noviembre de 2013

CVNE Imperial 2007.


Yo que me acuso de haber sido un constructivo crítico de la referencia Imperial de CVNE en las más recientes añadas, desde que probé la referente al 2001 que siempre manifiesto que es la última que más me había gustado, puedo afirmar que esta del 2007, refleja al menos cierta semejanza con las grandes añadas de una etiqueta que fue santo y seña de Rioja, y que en los últimos tiempos había, siempre a mi juicio; caído en cierto desnivel de regularidad e incluso, personalidad.
Mi impresión sobre esta añada 2007 del Imperial de CVNE,  basado en una integración varietal de tempranillo, ochenta y cinco por ciento; graciano, diez por ciento, y mazuelo, cinco por ciento, con treinta meses de maduración en barricas de madera de roble francés y americano.
Es una añada que refleja sutileza vinosa, que tiene profundidad y cierta largura, y que en cuanto al dinamismo en el paso y la sensación tánica aporta cierta condición de elegancia y calidez, aunque siempre manifestando frescor frutal, la madera en segunda linea.
Copa parada que muestra un color apicotado con reflejos grana. Nariz con sensación de fruta roja madura y confitada, tostados y especiados finos, torrefactos y una incipiente nota de fina licorosidad, con una trayectoria aromática suave.
La boca tiene compostura en la entrada, aportando un buen guión de frescura, acidez de media alta intención, taninos golosos y pulidos, equilibrado.
Persistencia media alta, con la retronasal que habla de ciruelas rojas y cerezas, vainilla y leves notas balsámicas, finura en los tostados y cierta evocación de café. Menos tono láctico que en la fase aromática, con un epílogo que aporta ese punto justo de confitura y licorosidad que ya mencioné durante mi descripción de la vía nasal.
Lo califico en esta añada 2007 entre recomendable y muy recomendable. Sus virtudes, sutileza y elegancia.

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