domingo, 17 de noviembre de 2013

Bodegas Tobía Graciano 2010.


Con fecha ocho de setiembre de 2012, figura en este blog una entrada correspondiente a esta misma referencia en edición de añada 2008, vino que califiqué como recomendable, con mayores esperanzas de futuro, como debe ser cuando hablamos de una casta como la graciano, tejida en modo monovarietal, ya que estamos delante de vinos que merecen la paciencia del tiempo como mano que mece la cuna, para lograr un afinado preciso que les de el empaque necesario, la gloria vinosa.
Quince meses de maduración en barricas de madera de roble húngaro, que dan paso a un vino en donde la graciano marca sus credenciales, copa parada con vestido apicotado de cierta intensidad y reflejos purpúreos, nariz de buena complejidad aromática, evocaciones de fruta roja y negra maduras, alguna seña de flores rojas y cacao, con fondo balsámico, especiados ligeros y en segundo plano.
Boca que llena, frescura y nervio, sensaciones muy frutales en el recorrido, intensidad, con los taninos marcados y sugerentes, dejando su huella y aportando buena condición. Es prolongado, y la retronasal incide más aún que la vía olfativa en las sensaciones frutales de este vino, hablando de moras y frambuesas, pétalos de flores rojas, after eight, vainilla y lácticos muy finos.
Final largo, es un vino que en esta añada 2010 supera la del 2008, y que considero que con unos meses, digo catorce ó quince; más de guarda responsable en botella, alcanzará mayores glorias de las que ya presume en el presente.
Hoy por hoy lo califico como muy recomendable.
Estaré atento a su progresión.

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